Julia subió el volumen de la música y siguió cortando las verduras, ignorando completamente los brutos golpes en la puerta de su casa. Ella tarareaba la canción, y sonreía con sus pensamientos.
Se acomodó el flequillo y dio un buen trago a la botella de vodka. Su garganta ardía, así que tosió un poco.
Ahora se oían gritos, incluso con la música al máximo.
Julia buscó la cebolla de verdeo en las bolsas de compras, pero no las encontró. Abrió la heladera esperanzada, pero no.
Su mirada quedó fija en el azulejo roto junto la cocina. Como si estuviese en blanco.
Clavó el cuchillo en la tabla, tomó la botella y se dirigió a la puerta.
Hugo la mira estupefacto. Había querido tanto que abriera la puerta que olvidó lo que iba a decirle.
La música aún sonaba fuertemente. Se miraron confundidos, pero se entendían profundamente. Julia tenía los ojos rojos.
Ella cerró la puerta pero Hugo puso el pie en el umbral para evitarlo.
-Andate
Y luego de decir eso soltó la puerta y volvió a la cocina. La puerta estaba abierta de todos modos, así que él entró. Bajó la música y se acercó a ella.
-No me voy a ir
Julia por un segundo se sintió esperanzada, pero luego volvió a tomar la botella y beber un trago. Hugo trató de quitarsela, pero fue inútil.
-Dale, tonta. Te lo estoy diciendo en serio.
-No me digas tonta. Si te vas a ir igual. Me vas a dejar sola acá
Julia mantenía su rostro duro y enojado, mientras las lágrimas rodaban por las mejillas sin contenerse.
Hugo toma con delicadeza sus mejillas y la mira con tristeza.
-No entendes Juli, me voy a quedar acá, con vos
Ella se queda en silencio y mira al piso.
-Y tu trabajo? Tu fama?
A sólo centímetros de ella, levantó su barbilla empapada en lágrimas.
- Yo sólo quiero fama por hacerte feliz, nadie va a recordar mis libros salvo vos
Julia se soltó, dio media vuelta y tomó el último trago de la botella.
Entonces se rindió, soltó su tenso cuerpo, y se desarmó en el suelo como una muñeca de trapo. Sus lágrimas se transformaron en un llanto un tanto estrepitoso.
-Soy una egoísta!-dijo mientras se agarraba la cabeza.
Hugo preocupado se agachó y la tomó de las muñecas. Pero él sonreía, sonreía como si nada de eso estuviera pasando.
-No seas tonta. No necesito viajar. Si viajo a algún lado te voy a llevar conmigo.
Ella levantó la cabeza levemente.
-En serio?
Una carcajada rompió con su tristeza. Nunca había reído tanto en su vida.
Julia estaba alegre en dos segundos.
-Me parece que tomaste un poquito de más, Juli
Y se besaron apasionadamente como en una película típica de un domingo.
Blog dedicado a la expresión del día a día de dos personas con mucha imaginación y poca fama.
viernes, 29 de julio de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
La posta
Ya que Nico contó su experiencia con el psicólogo creo que me gustaría poder contar la mía, aparte de no tener un tema que escribir para hoy.
Hace un año o dos creo fui a un psicólogo, era en una salida porque no nos parecía a mí familia pagar a alguien por escuchar, porque realmente el tipo no hizo más que eso.
Hablaba sobre mis problemas para relacionarme con la gente, el ponerme roja, la depresión por mi papá, etc. Pero jamás, ni una sola vez me dijo algo que realmente me ayudara a superar algo de eso. Sólo escuchaba y a veces discutía ciertos puntos de vista.
Le di mis cuadernillos, mis sagrados e intocables cuadernillos, con mis cuentos y pensamientos de todo y de todos mis conocidos.
Me los devolvió a las dos semanas, me contó las cosas que le causaban gracia, cosas de típica adolescente, problemas con chicos. Lo peor de todo fue darme cuenta tarde que incluso hablé mal de él en uno de mis cuadernillos. Creo que había escrito algo así como que su trabajo me parecía algo totalmente innecesario, un invento de la gente para solucionar problemas que terminan resolviendo por si mismos. Le pedí disculpas, aunque sé que no le gustó, o eso supongo.
Lo dejé una vez y volví unos ocho meses después. No sé por qué volví, simplemente sentí que quería charlar con alguien. Pero era inútil, porque incluso el psicólogo me juzgaba, o me aconsejaba cosas que eran imposibles para mí. "Si querés comprarte ese saxofón, compralo. Cuando quisiste cortarte el pelo pasaste por encima lo que tus papás pensaban". Pero era como si no entendiera por qué había cosas que podía hacer y por qué otras no, y no hay peor cosa que hablar con alguien que no te entiende.
Descubrí que lo que yo necesitaba era una mascota, para hablar con alguien con vida pero sin que me reproche algo o me diga que me contradigo, una verdadera descarga. Pero mamá no me deja tener mascotas así que sólo me quedan los cuadernillos.
Al final tenía razón. Si nuestros antepasados han podido resolver sus problemas sin tener que contratar a un desconocido para que los escuché, entonces yo puedo sola.
Hace un año o dos creo fui a un psicólogo, era en una salida porque no nos parecía a mí familia pagar a alguien por escuchar, porque realmente el tipo no hizo más que eso.
Hablaba sobre mis problemas para relacionarme con la gente, el ponerme roja, la depresión por mi papá, etc. Pero jamás, ni una sola vez me dijo algo que realmente me ayudara a superar algo de eso. Sólo escuchaba y a veces discutía ciertos puntos de vista.
Le di mis cuadernillos, mis sagrados e intocables cuadernillos, con mis cuentos y pensamientos de todo y de todos mis conocidos.
Me los devolvió a las dos semanas, me contó las cosas que le causaban gracia, cosas de típica adolescente, problemas con chicos. Lo peor de todo fue darme cuenta tarde que incluso hablé mal de él en uno de mis cuadernillos. Creo que había escrito algo así como que su trabajo me parecía algo totalmente innecesario, un invento de la gente para solucionar problemas que terminan resolviendo por si mismos. Le pedí disculpas, aunque sé que no le gustó, o eso supongo.
Lo dejé una vez y volví unos ocho meses después. No sé por qué volví, simplemente sentí que quería charlar con alguien. Pero era inútil, porque incluso el psicólogo me juzgaba, o me aconsejaba cosas que eran imposibles para mí. "Si querés comprarte ese saxofón, compralo. Cuando quisiste cortarte el pelo pasaste por encima lo que tus papás pensaban". Pero era como si no entendiera por qué había cosas que podía hacer y por qué otras no, y no hay peor cosa que hablar con alguien que no te entiende.
Descubrí que lo que yo necesitaba era una mascota, para hablar con alguien con vida pero sin que me reproche algo o me diga que me contradigo, una verdadera descarga. Pero mamá no me deja tener mascotas así que sólo me quedan los cuadernillos.
Al final tenía razón. Si nuestros antepasados han podido resolver sus problemas sin tener que contratar a un desconocido para que los escuché, entonces yo puedo sola.
Psicología barata
Fui una vez al psicólogo porque mis papás me decían que debía socializar más, al principio sentí frustración y una perdida de dinero de ellos, pero luego lo vi como "bueh, siempre hay una primera vez. Si tanta gente va, por algo debe ser". Mi único pedido fue que sea mujer porque me abro más a la charla con el otro sexo.
Era en su casa, una mujer de unos cuarenta y tantos. Sonrisa algo falsa, interés falso, pero lo valoro porque se debía ganar el sueldo. Obviamente yo cerrado, y silencio puro, tampoco le iba a facilitar su trabajo, quiero ver si tu título sirve de algo. Cuando conozco a una persona me gusta escucharla, no yo hablar, es como en el truco, me gusta que la mano sea la otra persona, escucharte y tener un panorama de lo que hay.
Le empiezo a contar de mi familia, que no estoy convencido de estar acá y que pienso que es un gasto. Hacemos cronología de amistades, metas y en un momento me corta y me dice:
"Creo que tenés un problema espiritual".
Creí haber leído en la entrada "Psicología" y no "Paraspicología". Todo bien con lo espiritual, creo en Dios, pero no es a lo que me han obligado venir acá. Me tenés que contestar en base a lo que te cuento el por qué me cuesta socializar. Mucha cosa enroscada. Yo te digo un auto-análisis que me hice hace unos años:
"Me cuesta hacer amigos porque soy una persona tímida, insegura, muy desconfiada de los demás y que para no tomar riesgos emocionales, prefiere formar una actitud fría y aburrida. Una coraza emocional."
No le veo lo espiritual en el medio. Así que un fiasco, terminó la sección y le dije a mi mamá que no quería volver. Como tenemos un código, como toda madre con su hijo, sabía que lo decía en serio y con una razón. Sin preguntar por qué no volvimos más y he costeado mis mambos para tener amistades.
Jodete Freud.
martes, 26 de julio de 2016
Filosofía cortada
Una de las razones por la que me gusta Buenos Aires es por su variedad de cafés, pero acá en Mar del Plata me gustan un par porque para ser específico me gustan los cafés o bares que son antiguos y donde hayan gente anciana. En capital son más abiertos a hablar, acá te miran de reojo y si tienen un buen día te devuelven la palabra. Principalmente me encanta Barolos ya que es la reminiscencia de lo que alguna vez fue el Di Tella, hay varios Quinquella y un buen menú.
Rivadavia casi San Luis queda Sosa, algo oculto pero amistoso, iba seguido cuando me rateaba del colegio a desayunar y a charlar con los ancianos, pero los de acá son mentalmente superficiales, hablan del clima y política, y además están apurados por vivir, toman y se van, triste no aceptar la muerte.
Es normal que termine antes que vos de tomar el café porque prefiero escucharte. A la factura y media ya somos amigos.
Perfectamente imperfecto
Odio la playa, tengo que confesarlo. No me gusta la arena en mis zapatos, la humedad de la costa en mi pelo, mis manos pegajosas, el viento azotador. Sin embargo, para colmo la costa ha resultado el lugar donde me han ocurrido más momentos románticos, donde más me he sentido bien.
Momentos como quedarme sentada junto a alguien en el muelle y mirar cómo las olas pasan debajo de los pies. Las largas caminatas por la costanera. Tenderse en la arena caliente y escuchar el mar con los ojos cerrados. Juntar caracoles.
No lo sé, me resulta muy curioso.
Es más, hay veces que me resulta realmente atrapador ver la ciudad desde la playa. Ver los edificios gigantes y sentirme pequeña, sentir que miro la ciudad desde afuera.
lunes, 25 de julio de 2016
Combate
Solamente puede ser enemigo de este tiempo, porque este trata de que el pasado quede en el olvido y el ser humano consuma futuro en años cuotas presente.
domingo, 24 de julio de 2016
Gratos momentos
El momento era tenso. Ambos sabían lo que iba a pasar, lo que debía ocurrir. El silencio tenso e incómodo era la discusión muda de quién se atrevería a dar el primer paso.
El vapor de la pava salía con rapidez. Él apagó el fuego, luego-sabiendo que había fallado por su timidez- tomó ambas tazas con sus respectivas cantidades de café en granos y les echó agua.
Con cuidado tomó las tazas y le acercó una a la muchacha. Ella sonrió complaciente, aún en silencio. Y con la taza entre las manos se acercó a la ventana.
Las personas, diez pisos por debajo, parecían pequeñas manchas movedizas, parecían insectos.
Luego de un gran suspiro, soltó lo primero que vino a su cabeza.
-Creo que va a llover
Él, ya sentado en el sofá asintió con la cabeza.
Ambos cafés eran intomables. Estaban hirviendo por poco.
-Tenés música?- dijo ella, tratando de cortar un poco ese silencio
Él se puso de pie y reprodujo una canción de Coleman Hawkins, Body and Soul.
Ella seguía observando la ventana, el cielo se hacía cada vez más gris, y el departamento se volvía más oscuro.
El joven encendió una lámpara de pie junto al sofá. La habitación se tornó cálida con la luz amarilla. Luego dejó la taza sobre la mesa ratona para acercarse a ella con lentitud.
A espaldas suyas acercó su rostro para apreciar el perfume a jazmines que tenía. Rodeó su cintura para llegar a la taza de la joven y así reposarla junto a la otra.
Leves besos rodearon su cuello, desvistiendola de todos los nervios, de todos los problemas y tensiones que tenía. Aflojando cada uno de sus músculos, produciendo sólo un sentimiento de gratificación.
Al voltearse ambas miradas hablaron por sí solas, y un apasionado beso terminó con toda la tensión.
Gratos momentos.
El vapor de la pava salía con rapidez. Él apagó el fuego, luego-sabiendo que había fallado por su timidez- tomó ambas tazas con sus respectivas cantidades de café en granos y les echó agua.
Con cuidado tomó las tazas y le acercó una a la muchacha. Ella sonrió complaciente, aún en silencio. Y con la taza entre las manos se acercó a la ventana.
Las personas, diez pisos por debajo, parecían pequeñas manchas movedizas, parecían insectos.
Luego de un gran suspiro, soltó lo primero que vino a su cabeza.
-Creo que va a llover
Él, ya sentado en el sofá asintió con la cabeza.
Ambos cafés eran intomables. Estaban hirviendo por poco.
-Tenés música?- dijo ella, tratando de cortar un poco ese silencio
Él se puso de pie y reprodujo una canción de Coleman Hawkins, Body and Soul.
Ella seguía observando la ventana, el cielo se hacía cada vez más gris, y el departamento se volvía más oscuro.
El joven encendió una lámpara de pie junto al sofá. La habitación se tornó cálida con la luz amarilla. Luego dejó la taza sobre la mesa ratona para acercarse a ella con lentitud.
A espaldas suyas acercó su rostro para apreciar el perfume a jazmines que tenía. Rodeó su cintura para llegar a la taza de la joven y así reposarla junto a la otra.
Leves besos rodearon su cuello, desvistiendola de todos los nervios, de todos los problemas y tensiones que tenía. Aflojando cada uno de sus músculos, produciendo sólo un sentimiento de gratificación.
Al voltearse ambas miradas hablaron por sí solas, y un apasionado beso terminó con toda la tensión.
Gratos momentos.
sábado, 23 de julio de 2016
Qué ves en esa palabra?
Un desconocido propuso dibujar una especie de cómic, supongo yo, de uno de mis cuentos (Hockwood). Es lindo saber cómo otras personas interpretan mis historias. Cómo imaginaron cada personaje y si yo pude transmitir bien lo que quise expresar.
Realmente me muero de ganas de verlo terminado, es un honor para mí. Tal vez exageradamente, pero sí.
He querido ilustrar mis historias, pero siempre termina quedando cualquier cosa. Por eso me parece copado esto.
Qué difícil es para un escritor descubrir qué interpretaron los otros al leer lo de uno. Por suerte existe eso. Sería aburrido que todos viéramos todo de igual manera.
Realmente me muero de ganas de verlo terminado, es un honor para mí. Tal vez exageradamente, pero sí.
He querido ilustrar mis historias, pero siempre termina quedando cualquier cosa. Por eso me parece copado esto.
Qué difícil es para un escritor descubrir qué interpretaron los otros al leer lo de uno. Por suerte existe eso. Sería aburrido que todos viéramos todo de igual manera.
miércoles, 20 de julio de 2016
5 cosas que NO hay que hacer cuando una mujer llora
Con respecto a lo que publicó Cande ayer, debo reconocer que nuestro género es media pila, pero es difícil porque es algo desconocido para nosotros la mujer, así como para ellas el hombre. Y gracias a la vida que seamos así de diferentes porque es lo lindo que dos géneros que parecen tan dispares, en ocasiones se acomoden tan bien con cooperación de ambos y surja el amor. Pero yo tengo mi secreto.
Yo tengo mi squad, mi task force femenino que me aconseja en la vida y más que nada en las relaciones, entre ellas están las ya nombradas en este blog, Sabrina y Victoria, etc. Dicho grupo es variado ya que se compone de: soltería, en "algo", "que si vengo que si voy", una relación y separada. Pero la persona que maneja los hilos, el oráculo de Delfos del grupo es nada más y menos que Carolina por una simple razón que excusa a todo@s los demás y que le da el título de que su palabra es sagrada y no se le discute bajo ningún término: está en crisis pre 30 y es madre de soltera.
Ayer hablaba con Caro y nos contábamos nuestras vidas y de diversas teorías que tenemos acerca de la primera al conocer una pareja que vemos tipo para una relación, entre ellas están la del "podemos saber el desempeño sexual de una persona en una partida del Tetris", "la teoría Marty McFly 1955", "Alta fidelidad", "Voy a llamar a la policía", "Test de Carlos" (el último es importado). Teorías que iré dando a conocer a futuro en el blog si es que mi colega me permite dar a conocer tales secretos. Dichas teorías han sido aplicadas con éxito en un 80% tanto en el sexo másculino y más veces en el femenino, lo cual tiene doble bono de razonamiento.
Chat que viene, chat que va. Me cuenta que el otro día de la nada se puso a llorar por una perra que falleció hace años, le agarró un pataté y lloró. Estaba acompañada con un amigo y este no sabía qué hacer y se fue, obviamente ella se sintió peor y sumándole la tristeza, se enojó. Es ahí cuando después de calmarse me cuenta su teoría de: 5 cosas que NO hay que hacer cuando una mujer llora.
1-NO TOCARLA: ni siquiera tratar de abrazarla, ponerse tierno-mimoso. Nada de nada.
2-LUEGO TOCARLA PORQUE EN REALIDAD QUIERE SEGUIR LLORANDO: acá es cuando la pauso y le digo que mi cerebro masculino debe actualizar la base de datos de virus. Caro me está contando cosas que no hay que hacerle a una mujer, y la segunda ya es hacer algo. "Es el principio báscio de la mujer Pratto".
3-NO HAY QUE DECIRLE FRASES COMO "TODO SE VA SOLUCIONAR", PORQUE ELLA QUIERE SEGUIR PROCESANDO EL PROBLEMA: nada de frases de Amor al 2020. Hasta el momento hay que dejarla llorar con un leve contacto físico.
4-NO HAY QUE PONERLA FRENTE A UN ESPEJO: acá yo lo hago al revés, cuando yo estoy a punto de llorar me encanta ir al baño y mirarme al espejo y pensar "estoy llorando" y trato de forzar el llanto. "No estamos hablando de vos Pratto, la mujer aparte de estar triste no quiere verse en un espejo y verse fea".
5-QUE TUS PALABRAS LA HAGAN SENTIR MEJOR: otro reinicio más repaso, en el puesto 2 hay que hacer lo que no hay que hacer en el 1. Y en el 5 hay que hacer lo que no hay que hacer en el 3. "La lógica es que no hay lógica". Plus: no hay que decir frases boludas como "estás bien?" o preguntar por qué está llorando.
6-NO HACERLA REÍR: Yo aplico la regla 6, que en realidad eran 5, pero ahora son más. La aplico mal porque soy de los que desde la tristeza trata de sacar el humor. "Puede llegar a ser tu peor enemigo". Ojo, si la cagada me la mandé yo, no, obvio, tampoco soy un terrorista.
7-REGALARLE ALGO: Acá yo me destaco, apelo al regalo gastronómico y tengo siempre bajo la manga algo dulce. "Aprobado, lo que si guarda mucho porque es problable que si lloramos por algo ese día, en el anterior sigamos llorando".
8-UNA VEZ QUE TERMINAMOS DE LLORAR PREGUNTARLE SI ESTÁ BIEN: lo que no hay que hacer en el 5, se hace en el 8.
El secreto está en escuchar lo que nos dicen muchachos!
Histérica un pepino
Hoy es el día del amigo, pero para mí es un día más, así que no voy a hablar de eso hoy.
Hoy quiero hablar sobre cómo el mundo nos juzga a las mujeres, nos recriminan cosas, nos tildan sin compasión como seres inentendibles y quejosos.
¿Saben por qué les resultamos unas locas de mierda? Porque resulta que a veces dicen o hacen tantas boludeces que te saca y no te queda otra que decir "sos un boludo, no entendes nada", pero tenés que volver a hablarle bien porque ya son así y una perdona siempre, entonces volves re bien y te dicen " ah, pero qué histérica, no estabas enojada vos?", o "te pones como loca por una boludez". Y no, en general no son boludeces, boludeces son esas cosas que los hombres pasan por encima, esas cosas que nos hacen irritar.
No soy feminista, me gusta que nos tratemos todos medianamente igual. Pero media pila, como siempre digo. No puede ser que la gran mayoría de los tipos que conozco han fallado en al menos tres cosas básicas.
Y como dije en otras publicaciones, yo soy una boluda más, no me creo mejor que nadie. Pero realmente me sorprende la estupidez de la gente.
Ahora van a venir los bardos y los " vos te pensas que sos mejor que todos y no lo sos", "lo dijiste por mí?".
Escribir acá es una descarga, no va escrito para nadie en específico, y si no saben leer los aclaraciones entonces no lean más este blog.
Basta de decir que las minas somos unas locas. Y si lo somos, es porque muchas veces se comportan como giles.
Lo dije.
Hoy quiero hablar sobre cómo el mundo nos juzga a las mujeres, nos recriminan cosas, nos tildan sin compasión como seres inentendibles y quejosos.
¿Saben por qué les resultamos unas locas de mierda? Porque resulta que a veces dicen o hacen tantas boludeces que te saca y no te queda otra que decir "sos un boludo, no entendes nada", pero tenés que volver a hablarle bien porque ya son así y una perdona siempre, entonces volves re bien y te dicen " ah, pero qué histérica, no estabas enojada vos?", o "te pones como loca por una boludez". Y no, en general no son boludeces, boludeces son esas cosas que los hombres pasan por encima, esas cosas que nos hacen irritar.
No soy feminista, me gusta que nos tratemos todos medianamente igual. Pero media pila, como siempre digo. No puede ser que la gran mayoría de los tipos que conozco han fallado en al menos tres cosas básicas.
Y como dije en otras publicaciones, yo soy una boluda más, no me creo mejor que nadie. Pero realmente me sorprende la estupidez de la gente.
Ahora van a venir los bardos y los " vos te pensas que sos mejor que todos y no lo sos", "lo dijiste por mí?".
Escribir acá es una descarga, no va escrito para nadie en específico, y si no saben leer los aclaraciones entonces no lean más este blog.
Basta de decir que las minas somos unas locas. Y si lo somos, es porque muchas veces se comportan como giles.
Lo dije.
Mis amig@s
Siento que la palabra "amigo" ha sido bastante mal usada, más allá del factor robo del "eh amigo", la usamos sin querer cuando en realidad se tendría que usar el "conocido". Se puede darle un factor de calidez social o fraternal el hacer sentir cercano a una persona que uno conoce hace poco y darle el mote de "amigo". Pero la inflación de la palabra hace que esta pierda sentido y se disipe su verdadero significado.
Recién tuve amigos recién hace un par de años, durante mi infancia me costaba bastante hacerlos porque era tímido y disfrutaba de mi soledad. Es ahí cuando conocí la literatura, la música y más que nada las películas. Y gracias a los ciclos que daba a la tarde los fines de semana, el famoso sábado de super acción conocí el significado de la amistad y fantaseaba con tener amigos así:
Wayne's world
Stand by me
The sandlot
The monster squad
The little rascals
martes, 19 de julio de 2016
Shhhh
Como siempre yo repito temas, y ésta vez voy a volver a hablar de esos momentos que marcan en las salidas o mismo en las parejas ya concretas.
¿Cuándo los silencios en las salidas se vuelven incómodos?
Creo que primero hay que hablar sobre las intenciones, no? Cuando no hay intenciones incluso la conversación es incómoda, es un momento un tanto insoportable al cual se quiere escapar. Después están los momentos donde sí hay intenciones, pero la timidez genera un nerviosismo inexplicable, que no resulta incómodo, más bien es sólo una situación con la que no se sabe tratar.
Pero los más puros, los mejores, son esos silencios donde las miradas hablan, las sonrisas llenan todo. Y el simple ruido de un beso es el que llena todo. Obviamente no es incómodo. Incluso sin beso, esos silencios frente a una situación de amor, se vuelven hermosos, e incluso necesarios.
Escuchar la respiración del otro, saber que la sola presencia de esa persona es lo que vuelve agradable la situación.
Abrazar al otro en silencio, escuchando un llanto, o solamente los latidos en el pecho, nada se puede comparar.
¿Cuándo los silencios en las salidas se vuelven incómodos?
Creo que primero hay que hablar sobre las intenciones, no? Cuando no hay intenciones incluso la conversación es incómoda, es un momento un tanto insoportable al cual se quiere escapar. Después están los momentos donde sí hay intenciones, pero la timidez genera un nerviosismo inexplicable, que no resulta incómodo, más bien es sólo una situación con la que no se sabe tratar.
Pero los más puros, los mejores, son esos silencios donde las miradas hablan, las sonrisas llenan todo. Y el simple ruido de un beso es el que llena todo. Obviamente no es incómodo. Incluso sin beso, esos silencios frente a una situación de amor, se vuelven hermosos, e incluso necesarios.
Escuchar la respiración del otro, saber que la sola presencia de esa persona es lo que vuelve agradable la situación.
Abrazar al otro en silencio, escuchando un llanto, o solamente los latidos en el pecho, nada se puede comparar.
Mi momento preferido del día
Mi momento preferido del día es la mañana. Ese momento obviamente depende de la noche y de lo bien que se descanse, pero más allá de conciliar el sueño o no durante horas previas a despertarme, me he impuesto una rutina para seguir cada día (dependiendo del clima) para efectuar.
Me levanto muy temprano y hago los quehaceres de la casa: sacar la perra, lavar la ropa, doblar y planchar la que dejé tendida, barrer o encerar en caso de que sea necesario. Si o si con música, ahora revisitando la discografía de Ella Fitzgerald.
Una vez que terminé salgo a caminar, que dependiendo del frío se pospone a la tarde cuando vuelvo de trabajar. Tengo como meta hacer 10km al día, y en la ida y vuelta voy 7km. Durante la caminata dejo a total libertad la música, aleatoria total, necesito ese random absurdo para crear historias o seguir lijando las que ya tengo.
Una vez que vuelvo a casa me baño y este es el momento dentro del momento que más aprecio: desayunar. A veces mate, té o café con galletitas o tostadas, más una fruta. Reviso redes sociales, escribo acá, me pongo al tanto con los comics (los libros es mejor a la noche, un ambiente más de intimidad). Y antes de ponerme a cocinar juego al viejo y querido Star Wars Battlefront II. Que según Steam llevo 152hs jugadas. Casi una semana entera jugando y siempre la mismas partidas porque la campaña, las conquistas galácticas y las expansiones ya están en el bolsillo.
Luego viene la parte más triste que es cocinar pero no es el acto sino lo que pienso, el de "en una hora tengo que estar en la parada, tardo medio disco de The Who".
Creo que toda esta movida saludable, en la que mi papá también participa, se la debemos más que nada a mamá porque ahora que se fue es como que asumimos la responsabilidad que ella tenía en la casa y que nosotros dábamos por sentado y que también tiene su esfuerzo. Faltan 1 mes y monedas para que vuelva, esperamos que la disciplina se mantenga.
Igual ya con familia y amigos estamos armando la fiesta de regreso y vamos a tirar todo por la ventana.
lunes, 18 de julio de 2016
LógicaMente
Mi papá durante toda mi infancia se enojaba cuando me mandaba macanas y me repetía constantemente "usá la cabeza, que para algo la tenés". Es una huevada, pero mi papá siempre fue un tipo muy lógico, si algo no le cerraba no existía. Bueno sí, bastante tajante.
Yo creo que eso de " usar la cabeza" lo he puesto en juego en mi vida con gran intensidad.
Pienso muy similar a lo que él pensaba. ¿Dios existe? Pero si nadie lo vio. Entonces no.
¿Aliens?¿Papá Noel? ¿El destino?
No, yo creo que no. Que todo eso es un poco verso y un poco de tener fe. Como yo no tengo fe en esas cosas directamente no lo creo real.
Por eso también creo que me enojan mucho los accidentes obvios. Cuando no se previenen cosas obvias es algo que me irrita. Es como si no pudiera entender qué pasó por la cabeza de la otra persona en ese momento.
Ojo, que yo también me equivoco, pero por lo general me equivoco por salame en suponer que conozco determinada cosa y es otra, o errores no tan predecibles.
Eso de ver cómo alguien saca un plato de la parte del medio de la pila sin quitar antes las de arriba es verlo y pensar ¿no se te ocurre que se te puede caer?
Creo que no es algo muy bueno, pero es parte de mi personalidad y me gusta pensar lógicamente.
Por eso siempre me interesaron las revistas con crucigramas, picto lógic, etc. Me gusta pensar y ver cuál de mis opciones es la más conveniente. Y es algo que me ha costado años procesarlo.
Yo creo que eso de " usar la cabeza" lo he puesto en juego en mi vida con gran intensidad.
Pienso muy similar a lo que él pensaba. ¿Dios existe? Pero si nadie lo vio. Entonces no.
¿Aliens?¿Papá Noel? ¿El destino?
No, yo creo que no. Que todo eso es un poco verso y un poco de tener fe. Como yo no tengo fe en esas cosas directamente no lo creo real.
Por eso también creo que me enojan mucho los accidentes obvios. Cuando no se previenen cosas obvias es algo que me irrita. Es como si no pudiera entender qué pasó por la cabeza de la otra persona en ese momento.
Ojo, que yo también me equivoco, pero por lo general me equivoco por salame en suponer que conozco determinada cosa y es otra, o errores no tan predecibles.
Eso de ver cómo alguien saca un plato de la parte del medio de la pila sin quitar antes las de arriba es verlo y pensar ¿no se te ocurre que se te puede caer?
Creo que no es algo muy bueno, pero es parte de mi personalidad y me gusta pensar lógicamente.
Por eso siempre me interesaron las revistas con crucigramas, picto lógic, etc. Me gusta pensar y ver cuál de mis opciones es la más conveniente. Y es algo que me ha costado años procesarlo.
La verdadera droga
Ayer hace 39 años fallecía John Coltrane debido a un cáncer de hígado. Ya escribí bastante acerca del saxofonista, pero más allá de su figura artística, su persona influyó de una manera importante durante mi adolescencia y en el resto de mi vida a mi determinación firme con respecto a las drogas.
Ahora no tanto pero hace un par de años se hacía una apología bastante pesada acerca de la droga, más que nada la marihuana. Publicaciones de "Miren, estoy fumando faso soy un rebelde". Aunque hagan parecer que las drogas es una puerta a la libertad sensorial, es una doctrina más de alineación como la tv, el sistema educativo, etc. Más jodida porque no hay peor esclavo que se cree libre.
En ese ida y vuelta durante los 15 años cuando ves que tus amigos empiezan a consumir y obviamente te ofrecen, Coltrane fue una gran ayuda. A esa edad leía su biografía y llegué a la parte en que formó parte del disco de Miles Davis, Kind Of Blue. Luego de la grabación Davis echó a Coltrane por su adicción al alcohol y la heroína. Este, junto a su familia se fue una granja y se encerró en una habitación durante dos semanas para liberarse de sus adicciones. Volvió y un peso menos para que su carrera tomara vuelo, en su regreso hizo nada más y nada menos que A Love Supreme, su mejor disco. Incluso dejó los cigarrillos para embarcarse en la verdadera droga que da placer y satisfacción a vos y a tu alrededor: el arte. Expandió las fronteras del Jazz hacia el avant-garde.
Esa determinación y compromiso hacia lo que se quería dedicar me inspiró y me inspira a que dichas sustancias son distracciones hacia lo que uno se quiere dedicar. Lo mismo pensé cuando ocurrieron los hechos de la fiesta Time Warp, ya cuando uno debe apreciar la música bajo el efecto de pastillas, es porque esa música es horrible, tenés que estar boludo para escuchar música boluda.
No hace falta estar volado para escuchar Pink Floyd, esa música te eleva más que cualquier droga y ahí está el objetivo del buen arte. Que la melodía te haga viajar y experimentar placer.
sábado, 16 de julio de 2016
La cuenta, por favor
Ese momento crítico que a todos nos incomoda, donde sentís una presión un poco exagerada de ser un poco más como nos marca la sociedad.
Un café, una charla extensa, o más bien varias, y bam! Llega la hora de pagar.
¿Quién paga? ¿El? ¿Ella? ¿Ambos?
Por un lado el hombre piensa "debo ser caballero e invitar yo. Aunque es injusto que no tenga otra opción", por el otro la chica " es obvio que debe pagar él, aunque en teoría eso es muy machista".
Yo opto por ofrecer, pero pretendo caballerosidad del otro. Lamentablemente hay muchas personas que me han resultado un tanto descorteses, aunque me deja pensando si mi juicio es realmente justo.
Es cierto, vivimos en una sociedad machista, pero hay algunos aspectos que van más allá del machismo, como ésta situación, y se enfocan más en cómo uno trata de agasajar al otro.
Vieron que eso de pagar mitad y mitad se hace cuando una relación ya está encaminada, y únicamente en primeras citas el hombre invita. Creo que es lo más justo. Nos gusta sentirnos agasajados. Ellos hacen eso por un lado y nosotras por otro. No creo que sea tan malo.
Una vez invité a un chico a tomar un café, pagué el mío y el suyo, y no era barato. En ese momento me sentí bien, pero ya cuando ni amagaba en pagar algo lo vi como que se aprovechaba de la situación. Creo que eso suelen sentir algunos hombres.
Yo no hubiera dejado de pagar, pero si veo una actitud así, me causa rechazo.
Hoy en día he visto que la caballerosidad se ha desgastado tanto a tal punto de ni siquiera ofrecer un abrigo, una propuesta de salida diferente, esperar a que llegue el colectivo, incluso he vivido una situación donde ni se pasaba por la cabeza tomarse un colectivo para ver a la pareja.
Yo entiendo que antes se exageraba mucho, pero es lo mínimo. Media pila.
Un café, una charla extensa, o más bien varias, y bam! Llega la hora de pagar.
¿Quién paga? ¿El? ¿Ella? ¿Ambos?
Por un lado el hombre piensa "debo ser caballero e invitar yo. Aunque es injusto que no tenga otra opción", por el otro la chica " es obvio que debe pagar él, aunque en teoría eso es muy machista".
Yo opto por ofrecer, pero pretendo caballerosidad del otro. Lamentablemente hay muchas personas que me han resultado un tanto descorteses, aunque me deja pensando si mi juicio es realmente justo.
Es cierto, vivimos en una sociedad machista, pero hay algunos aspectos que van más allá del machismo, como ésta situación, y se enfocan más en cómo uno trata de agasajar al otro.
Vieron que eso de pagar mitad y mitad se hace cuando una relación ya está encaminada, y únicamente en primeras citas el hombre invita. Creo que es lo más justo. Nos gusta sentirnos agasajados. Ellos hacen eso por un lado y nosotras por otro. No creo que sea tan malo.
Una vez invité a un chico a tomar un café, pagué el mío y el suyo, y no era barato. En ese momento me sentí bien, pero ya cuando ni amagaba en pagar algo lo vi como que se aprovechaba de la situación. Creo que eso suelen sentir algunos hombres.
Yo no hubiera dejado de pagar, pero si veo una actitud así, me causa rechazo.
Hoy en día he visto que la caballerosidad se ha desgastado tanto a tal punto de ni siquiera ofrecer un abrigo, una propuesta de salida diferente, esperar a que llegue el colectivo, incluso he vivido una situación donde ni se pasaba por la cabeza tomarse un colectivo para ver a la pareja.
Yo entiendo que antes se exageraba mucho, pero es lo mínimo. Media pila.
miércoles, 13 de julio de 2016
Una vez al año
Tengo un conocido que dice:
"Una vez al año hay que leer Watchmen, ver Casablanca y escuchar Kind of Blue".
Pero hay que saber elegir porque es la única vez al año en que mira, lee o escucha esas obras. Son tres balas a disparar sin recarga.
Llegué a casa y en dos días releí Watchmen, hace mucho que no lo leía, en su momento tenía otra cabeza y lo leí para hacerlo, no para meditarlo, masticarlo. Esta vez me tomé el tiempo y no puedo creer que semejante obra escrita hace 30 años sea tan fresca en el presente.
Para las personas que crean que es un comic más de superhéroes, no lo es, es la mejor novela gráfica del siglo XX y está entre las 10 mejores novelas de la historia. Conspiración, Guerra Fría, política, sociedad, y la pregunta que te cuestiona al final que me la reservo porque cada uno al leerlo se le formula una distinta pregunta. Alan Moore baja los héroes a la realidad, tienen cáncer, sufrieron violaciones, traumas, etc.
Ni hablar de Dave Gibbons en la ilustración, es Kubrick.
La obra que transformó el mundo del comic, le abrió la puerta a los adultos, historias sinceras, reales en las que cualquiera de nosotros podemos ser ellos.
Hoy no sé si voy a poder dormir porque me olvidé de cargar la Sube y tengo miedo de que mañana deba pedir boleto.
FinEs
Hoy voy a escribir algo relacionado a lo político así que si hay alguien que esté leyendo y no soporte la opinión distinta del otro es bienvenido para retirarse. Gracias.
Resulta que hoy fui a la colación de un amigo que egresaba luego de haber cursado con el plan fines. Por desgracia fui la única que la acompañó, pero creo que sirvió de algo mi presencia.
El acto fue bastante formal, aunque en ocasiones se hacían chistes a través del micrófono para aflojar un poco el ambiente. Se egresaron alrededor de treinta personas de todas las edades. No saben lo emocionante que era ver a la hija de una de las egresadas subirse al escenario para entregarle el diploma. Me hace pensar en lo buena que es la oportunidad para toda esa gente. Que alguien haya pensado en esas personas que vaya a saber qué problema tuvieron para no poder finalizar el secundario a tiempo. Reiteradas veces los docentes dijeron que la facultad era de todos, y que eran bienvenidos a ingresar. No sé, me resultó muy lindo el hecho de que todos tengamos las mismas posibilidades para concretar algo tan importante como lo es el bachillerato.
Lo referido a la política va por el lado de que me enorgullece lo que logró en muchas ocasiones el gobierno anterior, pudieron abrir muchas puertas a las personas y es realmente algo que llena. Y me da miedo, tengo que confesar, que tal vez este gobierno con tal de recortar presupuestos quite este plan de estudios. Hay una posibilidad y no me cabe duda de que ellos lo están pensando. Y me apena realmente.
Espero que mucha gente más tenga esta oportunidad y la aproveche.
Resulta que hoy fui a la colación de un amigo que egresaba luego de haber cursado con el plan fines. Por desgracia fui la única que la acompañó, pero creo que sirvió de algo mi presencia.
El acto fue bastante formal, aunque en ocasiones se hacían chistes a través del micrófono para aflojar un poco el ambiente. Se egresaron alrededor de treinta personas de todas las edades. No saben lo emocionante que era ver a la hija de una de las egresadas subirse al escenario para entregarle el diploma. Me hace pensar en lo buena que es la oportunidad para toda esa gente. Que alguien haya pensado en esas personas que vaya a saber qué problema tuvieron para no poder finalizar el secundario a tiempo. Reiteradas veces los docentes dijeron que la facultad era de todos, y que eran bienvenidos a ingresar. No sé, me resultó muy lindo el hecho de que todos tengamos las mismas posibilidades para concretar algo tan importante como lo es el bachillerato.
Lo referido a la política va por el lado de que me enorgullece lo que logró en muchas ocasiones el gobierno anterior, pudieron abrir muchas puertas a las personas y es realmente algo que llena. Y me da miedo, tengo que confesar, que tal vez este gobierno con tal de recortar presupuestos quite este plan de estudios. Hay una posibilidad y no me cabe duda de que ellos lo están pensando. Y me apena realmente.
Espero que mucha gente más tenga esta oportunidad y la aproveche.
martes, 12 de julio de 2016
Soñar no cuesta nada, bah, algunos traumas
Se dice que soñamos todas las noches y que estos se desarrollan acerca de lo que pensamos en el día, vemos o haga despertar nuestro inconsciente a la hora de dormir.
Yo no recuerdo tanto los sueños, pero recuerdo algunos de la infancia algunos recientes. Y los voy a comentar para dejar registro acá. (Voy a obviar los eróticos).
1-El más reciente es el de esta mañana y es el motivo por el que escribo acerca de esto. Estaba atrapado en una casa, de madera, vieja y grande, el lugar era una montaña en pleno invierno. Viene una señora rubia y me dice que debo quedar acá, de una manera severa, me daba cuenta de que estaba preso. Junto a mi había varios presos pero estos estaban encadenados jugando al Pokemon Go! (Es irónico porque para el juego te tenés que mover, pero es un sueño, todo puede ocurrir). En un momento se abre la puerta y agarro un cuchillo de carnicero oxidado y corro hacia la escapada, al momento de atraparme entra otra mujer rubia y me da un papel, me sueltan y me dejan ir. La mujer rubia, la mala me dice que ya me van a volver atrapar y salgo. A la salida había chicos corriendo y ella a mi lado como en el final de Indiana Jones and The Temple of Doom.
2-Este es de chiquito, soñaba que me despertaba de la cama, iba al baño y encontraba a una bruja sentada en el inodoro, parece gracioso, lo tengo difuso al sueño pero recuerdo que me asustó bastante en el momento.
3-Un fondo blanco y yo comiendo un caramelo masticable sabor banana.
4-Este lo he soñado varias veces. Vuelvo a casa, encuentro móviles de la policía y al entrar veo en la escena del crimen a mis padres, afectados de una manera muy violenta. Lo único que hago es ir a la heladera a tomar agua.
lunes, 11 de julio de 2016
¿Qué lees?
Subió al colectivo cansada luego de un largo día. No pensaba más que en llegar a su casa y quitarse los zapatos.
Una luz. Si, fue como eso. El libro de un muchacho llamó su atención como una luz brillante. El joven tenía un gorro de lana en la cabeza, y lo usaba para aislar los golpes que la ventana daba a su cabeza. Totalmente relajado, y a la vez concentrado, pasaba las hojas con bastante rapidez.
Ella trató de leer el título del capítulo: El último... No lograba ver bien desde su ubicación. Deseaba que la señora que se sentaba al lado del muchacho le cediera el lugar.
Un rulo escurridizo molestaba sus ojos al leer, daba cierta ternura.
El asiento delante de la señora de liberó. Las piernas cansadas pedían a gritos sentarse. Lo hizo, y cuando podía miraba con el rabillo del ojo al muchacho.
Pasadas unas cuadras ella no se pudo contener. Volteó la cabeza y sin dudarlo le habló.
-Hola, me da mucha curiosidad qué estás leyendo. ¿Cómo se llama el libro?
El joven la miró perplejo y luego reaccionó.
-"Erasmo de Rotterdam"
Ella se quedó dubitativa.
-Mmm, no lo conozco. Pero apuesto a que es bueno, pasabas las hojas muy rápido.
Un poco nervioso asintió con la cabeza.
-De qué va el libro?
La señora sentada junto al muchacho los miró con extrañeza, y un poco de aspereza.
-Si te cuento no lo vas a leer
Ella seguía sonriendo sin pensarlo.
-okay, si vos lo decís.
Sintió un poco de desilusión. ¿Cuantas veces le hubiera gustado que alguien en el colectivo me preguntara qué lee?
Pasaron dos avenidas y muuuchas cuadras. Ella sólo se quedó en escuchando música con sus auriculares y cada tanto lo miraba de costado.
De repente sintió que alguien la llamaba. El asiento junto al joven se había liberado. Él le sonrió amistosamente.
-Vení, sentate así te cuento de qué trata.
Y el rostro de ella volvió a iluminarse.
Un brusco movimiento la asustó. Se había pasado 5 cuadras de donde tenía que bajar. El muchacho pidió permiso a la señora y se bajó. Ella, despabilandose un poco, se puso de pie para bajarse. No había sido más que un sueño.
Una luz. Si, fue como eso. El libro de un muchacho llamó su atención como una luz brillante. El joven tenía un gorro de lana en la cabeza, y lo usaba para aislar los golpes que la ventana daba a su cabeza. Totalmente relajado, y a la vez concentrado, pasaba las hojas con bastante rapidez.
Ella trató de leer el título del capítulo: El último... No lograba ver bien desde su ubicación. Deseaba que la señora que se sentaba al lado del muchacho le cediera el lugar.
Un rulo escurridizo molestaba sus ojos al leer, daba cierta ternura.
El asiento delante de la señora de liberó. Las piernas cansadas pedían a gritos sentarse. Lo hizo, y cuando podía miraba con el rabillo del ojo al muchacho.
Pasadas unas cuadras ella no se pudo contener. Volteó la cabeza y sin dudarlo le habló.
-Hola, me da mucha curiosidad qué estás leyendo. ¿Cómo se llama el libro?
El joven la miró perplejo y luego reaccionó.
-"Erasmo de Rotterdam"
Ella se quedó dubitativa.
-Mmm, no lo conozco. Pero apuesto a que es bueno, pasabas las hojas muy rápido.
Un poco nervioso asintió con la cabeza.
-De qué va el libro?
La señora sentada junto al muchacho los miró con extrañeza, y un poco de aspereza.
-Si te cuento no lo vas a leer
Ella seguía sonriendo sin pensarlo.
-okay, si vos lo decís.
Sintió un poco de desilusión. ¿Cuantas veces le hubiera gustado que alguien en el colectivo me preguntara qué lee?
Pasaron dos avenidas y muuuchas cuadras. Ella sólo se quedó en escuchando música con sus auriculares y cada tanto lo miraba de costado.
De repente sintió que alguien la llamaba. El asiento junto al joven se había liberado. Él le sonrió amistosamente.
-Vení, sentate así te cuento de qué trata.
Y el rostro de ella volvió a iluminarse.
Un brusco movimiento la asustó. Se había pasado 5 cuadras de donde tenía que bajar. El muchacho pidió permiso a la señora y se bajó. Ella, despabilandose un poco, se puso de pie para bajarse. No había sido más que un sueño.
Mi amiga-mi socia
Hoy es el cumpleaños de mi ex compañera del secundario, mi amiga, mi socia, una persona fanática de los Simpsons, del arte, una persona multifacética, que cuando habla de una persona esta resulta estar detrás de ella sin que se de cuenta, mi socia de proyectos, una vaga como nunca conociste, tiene fotos porno en su celular, y para ella el porno es la comida, pero sobre todo es una tweetstar.
La señorita, la grosa, la genia de...VICTORIA BROOOONZINI. (Si, como la calle).
Ah, y también es el cumpleaños de mi mamá.
sábado, 9 de julio de 2016
Me convierto en marciano oh oh oh
A veces extraño el secundario, no por lo que me daban para estudiar, sino reirme con gente que me entendía. Después me pongo a pensar en cómo se ausentaron una vez terminada la secundaria y se me pasa. Pero es muy curioso que siendo aún más grande la facultad y con personas que incluso vienen de la otra punta del país, no llego aún a encontrar a alguien con mis mismos códigos. Eso de mirarse y entender qué dice el otro ya no lo percibo más. No pasó mucho tiempo y aún me quedan mínimo cinco años más en este lugar. Pero me resulta extraño que haya tanta diferencia.
El otro día a mis compañeras de diseño les hablé de Hitchcock y de Kubrick y no sabían ni de quién hablaba. Me sentí como un marciano. Yo supuse que lo sabrían, pero no. No sé si por desinterés, ignorancia o qué sé yo. Me extrañó porque es algo que se escucha todo el tiempo.
Me ha pasado muchas veces a lo largo del año. No digo que tengan que saberlo, sólo relato lo aislada que me sentí en ese momento.
Tal vez habrá que esperar.
El otro día a mis compañeras de diseño les hablé de Hitchcock y de Kubrick y no sabían ni de quién hablaba. Me sentí como un marciano. Yo supuse que lo sabrían, pero no. No sé si por desinterés, ignorancia o qué sé yo. Me extrañó porque es algo que se escucha todo el tiempo.
Me ha pasado muchas veces a lo largo del año. No digo que tengan que saberlo, sólo relato lo aislada que me sentí en ese momento.
Tal vez habrá que esperar.
-Y bueno macho.
viernes, 8 de julio de 2016
Impulso
Mónica se levantó de la cama casi de un salto. Había tenido un sueño muy extraño y sintió que era una señal. Su corazón latía fuertemente. Le temblaban las manos.
Fue a lavarse los dientes, la cara y luego se puso ropa para salir. Eran las seis de la mañana, pero ella tenía que hacer lo que vio en su sueño, no podía esperar más.
Aún con el cabello sin peinar salió de su departamento y comenzó a caminar hacia su destino. Sería el comienzo de una nueva vida, al fin tendría el valor suficiente para hacerlo.
Sus piernas comenzaban a picarle, y su pecho se estaba tornando de un color rojizo.
Hacía frío y apenas se había puesto un abrigo.
Tomó el colectivo, el conductor lo miró con cara seria cuando ella lo saludó agitada.
Se sentó al final del vehículo, rebotando en cada cuadra que andaba.
Su flequillo se revolvía con el viento proveniente de la ventanilla.
Se sentía más viva que nunca, una esperanza debajo de todo ese polvo en su corazón surgió.
Llegó al edificio donde trabajaba. Recién estaban abriendo las puertas. Ella entró disparada y subió al ascensor. Se miró al espejo que había dentro y acomodó sus cabellos revueltos. Luego esbozó una sonrisa a sí misma.
Las puertas se abrieron. Esquivando personas con pilas de papeles, llegó a la oficina de su jefe. Tenía que hacerlo en ese momento.
Ahí estaba él, con más ojeras de lo normal. El pelo mojado por una ducha previa tal vez, y un leve aroma a limón.
Mónica tomó aire y abrió la boca para hablar. Pero su jefe la interrumpió.
- Ah, llegaste temprano. Justo quería hablar con vos.
Mónica iba perdiendo su coraje de a poco.
- Resulta que la empresa está teniendo unos cambios bastante bruscos en lo que trata el personal. Tal vez parezcan malas noticias, pero me veo obligado a hacerlo y espero que lo comprendas. Es muy difícil para mí pero creo que es lo mejor. Sé que luego conseguirás algo mejor, o al menos yo me aseguraré de que así sea.- los ojos de ella comenzaron a brillar, tornándose robos por tratar de contener las lágrimas- Estás despedida.
El corazón de Mónica se rompió en mil pedazos. Trató de no llorar, pero era imposible. Fue en ese momento cuando notó el frío que tenía y que por su inconsciencia había salido con una remera de mangas cortas.
Esbozó una sonrisa y asintió con la cabeza mientras sus lágrimas se derramaban sobre sus mejillas.
-¿Por qué lloras?- le preguntó su jefe.
-Llorar?- apenas podía hablar- sólo estoy sensible.
El hombre se acercó a ella, con delicadeza tomó su mejilla y limpió una de sus lágrimas. Ella se sentía aún peor.
Sin esperarlo, el hombre la besó. Su cerebro explotaría por tantas confusiones.
-No quisiera estar por encima de la persona que amo- dijo él.
jueves, 7 de julio de 2016
Paseo
Hoy tuve un paseo inesperado desde mi ex colegio a la facultad que realmente me resultó muy agradable. Pese a que volver a mi colegio y ver todo cambiado en tan poco tiempo. Fui a buscar mi analitico, que ya venía demorado desde hace bastantes meses, llegué a la puerta del establecimiento y estaba cerrado. El frente estaba decorado con unas banderas gigantes estiradas desde el techo. Jamás en los seis años que estuve decoraron por un acto. Me pareció un lindo detalle, parecía con un poco más de vida.
Tenía que tomarme el colectivo para ir a la facultad pero no sabía con exactitud dónde paraba, así que me mandé por Mitre. El sol emanaba un calorcito que hace tiempo no tenía Mar del Plata, logrando equilibrar la temperatura. Sumado a que al caminar entraba en calor.
Los vecinos limpiando las veredas, y un aroma a frutilla de algunos baldes llenos de espuma. No sé si soy la única pero siempre dudo si pisar lo mojado o ir por la calle. Al fin y al cabo cuando se vaya la señora que está limpiando las personas van a pasar sin pensarlo. Está vez decidí esquivarlo.
Llegué a Primera Junta, el colectivo pasó en mi cara. Miré el teléfono y me di cuenta que era temprano. Por qué no ir caminando?
Creo que caminé como 20 cuadras, más los cuatro pisos de la facultad, que tuve que subir y bajar tres veces.
No sé bien cómo explicarlo, pero ver el verde de los árboles, el sol caliente, los pocos autos. Era muy agradable. Creo que debería ir más seguido a pie a la facultad. Antes era alberti, ahora va a ser Primera Junta.
Me duelen mucho los pies, hasta mañana.
Tenía que tomarme el colectivo para ir a la facultad pero no sabía con exactitud dónde paraba, así que me mandé por Mitre. El sol emanaba un calorcito que hace tiempo no tenía Mar del Plata, logrando equilibrar la temperatura. Sumado a que al caminar entraba en calor.
Los vecinos limpiando las veredas, y un aroma a frutilla de algunos baldes llenos de espuma. No sé si soy la única pero siempre dudo si pisar lo mojado o ir por la calle. Al fin y al cabo cuando se vaya la señora que está limpiando las personas van a pasar sin pensarlo. Está vez decidí esquivarlo.
Llegué a Primera Junta, el colectivo pasó en mi cara. Miré el teléfono y me di cuenta que era temprano. Por qué no ir caminando?
Creo que caminé como 20 cuadras, más los cuatro pisos de la facultad, que tuve que subir y bajar tres veces.
No sé bien cómo explicarlo, pero ver el verde de los árboles, el sol caliente, los pocos autos. Era muy agradable. Creo que debería ir más seguido a pie a la facultad. Antes era alberti, ahora va a ser Primera Junta.
Me duelen mucho los pies, hasta mañana.
miércoles, 6 de julio de 2016
La mejor actriz es mi mamá
Todavía es miércoles, pero como mañana va ser un día ocupado, esto pasaría a ser la entrada del jueves.
Ayer fallecía a los 76 años Abbas Kiarostami, un director iraní al que me topé con su obra gracias a un programa de cine que daban en Canal (á) llamado El Amante, recuerdo ver "Dónde está la casa de mi amigo?" y emocionarme, al igual que con "El Viaje". Me recuerda al cine de Tarkovski y Satyajit Ray.
Pero a qué viene esto con mi mamá? En los 90s este director tuvo mucho hype en Argentina, "El sabor de las ceresas" hizo record con una sola copia en el país. Obviamente fue invitado al festival de cine de Mar del Plata en el '98. su película ganó y como cláusula para recibir el premio, Kiarostami debía filmar en Mar del Plata. El director decide filmar en la ruta y es ahí cuando mi mamá entra:
Mi mamá venía de un viaje con mi hermana (todavía bebé) y se topa en una secuencia del director que recreaba un accidente en la ruta, mi madre no vio las cámaras, paró y se bajó del auto para ayudar obviamente metiéndose en la escena. Corte! Explicación de por medio y alivio.
Se tendría que volver a realizar la toma. No. Kiarostami decidió que así quedaba mejor dejando a mi mamá en la película.
Unos genios.
Estoy enamorado (Y esta vez no es de Star Wars, Indiana Jones ni Back to the Future)
No me acuerdo si acá hablé de BvS, pero estoy seguro de que este blog se formó después de que se haya estrenado. La película me emocionó, me hizo sentir cosas, saltar de la silla, gritar, emocionarme. En sí, si la veo desde un punto de vista técnico es terrible los huecos argumentales que tiene pero me toca la fibra, la esencia, mi talón de Aquiles y no puedo criticarla objetivamente sin desnudarme para defenderla.
La volví a ver con la versión extendida de 3hs y me gustó más, pero sobre todo no me acordaba de Wonder Woman, oh por Zeus. Recuerdo la polémica de que la actriz no tenía tetas, que Lynda Carter es Lynda Carter, está bien. Carter ya ha trascendido para convertirse en una figura pop. Pero la Wonder Woman de BvS es comiquera, cuando apareció para pelear, el público aplaudió a los gritos.
Aparte es la heroína amazona, cuando Doomsday le pega semejante trompada que la tira por el suelo, se levanta lo más bien y sonriendo, con placer, como diciendo "Por fin un villano a mi altura". Esa es la guerrera que queremos ver, la que banca los trapos. Ma que cosa hacerse la buena, acción pura.
martes, 5 de julio de 2016
Paciencia y persistencia
Tuve dos saques de ansiedad. A los 15 años decidí escribir un libro, pero no cualquiera, quería escribir una novela, quería que la gente lo leyera y sintiera que está leyendo uno de esos libros populares que salen hoy en día pero que sea distinto. A los 15 años-y creo que aún hoy- me gustaba muchísimo pensar en los romances en bares, cafés, ambientadas en épocas pasadas. Lamentablemente nunca leí una con algún tópico de estos, y por eso quería tratar de inventarlo yo.
Lo cierto es que no estaba preparada, intenté escribir la historia de una mujer, hija de un saxofonista famoso llamado Remundo ( puro invento mío), el cual fallece y ella promete cumplir con la meta que él no pudo cumplir. Después bueno, surgían enredos por un amor que no debía ocurrir. La verdad me resulta interesante esa historia, sé que nadie ha escrito algo así y me gusta, pero no estaba lista. No sabía redactar bien, aún hoy tengo torpeza con los cambios de tiempos verbales. Llegué a escribir un solo capítulo, que pronto eliminaré de mi viejo blog.
Meses después intenté hacer otro, logré escribir diez u once capítulos horribles. Una historia cliché, burda y aburrida. Muy para chicas de 13, 14 años.
Lo dejé. Nunca más quise intentar escribir una novela. Sé que no estoy lista, me falta escribir y leer mucho para entender la prolongación de los capítulos, para generar interés en la historia y no aburrir a mis pocos lectores.
Prometo, y me prometo a mí sacar un libro algún día. Cuando esté lista...
Desayuno comiquero
Hoy desayuné con un amigo que no veía hace mucho tiempo, recordamos vivencias, hablamos de metas a futuro y cómo en el presente vamos camino hacia ellas. Le devolví un libro de Balzac y él uno de Nootebom. Y de la nada me dice:
"Creo que me perdí una reunión, todo el mundo habla de películas de superhéroes, yo me acuerdo que cuando éramos chicos vos eras el único que se traía sus comics para leer en el recreo. Y ahora siento que estoy fuera de todo esto y quiero leer. Pero no me gustan las historias fantásticas de que pelean en universos y toda la bola. Me gustaría leer algo realista".
Y ahí se me vino el maestro de Alex Ross y Mark Waid cuando estaban en DC y tiraro mágia:
Libertad y Justicia: La Liga de la Justicia se enfrenta a uno de sus peores conflictos. Un meteorito chico cae en África haciendo que un poblado tenga un virus que inmovilice a las personas pero que aún tengan conciencia. La Liga va a solucionar el problema, pero mientras encuentran una cura, el verdadero conflicto surge cuando los medios de todo el mundo exageran la información de que el virus se expande rápidamente. La gente entra en caos, empieza a saquear y a cometer delitos. Los superhéroes deben enfrentarse a lo que defienden.
Este no me acuerdo: Los villanos encabezados por Lex Luthor empiezan a curar los males que acosan al mundo día a día, la desnutrición, las enfermedades, economía, etc. Dejando mal parada a la Liga de la Justicia y haciendo ver que por más que salven al mundo de amenazas al filo de la extinción humano, en el día a día no se hacen presentes y la humanidad sigue sufriendo. Una premisa muy interesante.
Saliendo de Ross y Waid está el número en que Flecha Verde descubre que Flecha Roja es adicto a la heroína, la vez en que Spiderman visita a un chico fan suyo que tiene cáncer, etc y etc.
Nada, eso.
lunes, 4 de julio de 2016
Soy un ser despreciable
Soy una persona horrible, envidio la felicidad ajena con bastante enojo. Deseo cosas que tal vez no sean muy morales.
Termino por sentirme aún peor, pero es algo inevitable.
Tratar de seguir los mismos pasos para caerme constantemente con las mismas piedras.
Odio a esas personas con buen metabolismo, malditas sean!
Aniversario
Hoy 4 de Julio, además de ser el día de la independencia de Estados Unidos, es el aniversario de mis padres. Ya en este blog se ha hablado bastante del amor, pero la razón por la que sigo hablando y creyendo en él, es por mis papás, ellos me dan el ejemplo a que yo comparta mi vida así.
Si, hay discusiones y momentos malos, pero aún así ellos siguen. Mi mamá me dijo que la clave es la confianza, el hablar día a día sinceramente, no idealizar a las personas, quererlas como son, pero también saber callar y esperar a que el mal momento pase y retomar la solución desde un punto de vista más calmo. Mi papá es más simple: "construir momentos".
Lo que más me asombra de ellos es la confianza y, que viendo otras relaciones totalmente paranoicas, hasta en un punto abusivas, el hecho de que mis viejos se amen, y a la vez tengan su propio espacio personal, ese equilibrio me encanta. Ella saliendo con sus amigas, él de asado en asado, amigos de la familia que vienen todas las semanas a cenar. Yo los miro y veo, siento la misma mirada que yo tengo con mi novia, lo mío es normal, hace casi un mes que estoy con Stefanía, pero ellos hace 32 AÑOS.
Los admiro. Feliz aniversario.
sábado, 2 de julio de 2016
Música, te amo
No existe mejor cosa que esos momentos donde la música te moviliza. Hoy volví a escuchar una banda que hace bastante no escuchaba. Two Door Cinema Club se llama la banda. Me había olvidado lo lindo que era cantar esas canciones a todo pulmón. Para muchos son canciones simples, para mi también un poco, pero no sé bien por qué me despierta ganas de cantar y bailar.
Me encanta hartarme de escuchar una banda y escucharla después de un tiempo para sentir lo mismo que la primera vez. Es una sensación que no puedo comparar con otra.
También es genial que las canciones nos lleven a lugares o momentos que pasaron. O simplemente querer escucharlos mientras hacemos determinada cosa.
Me gusta cantar Billie Holiday en la ducha. El agua cayendo me recuerda a la lluvia, y Stormy weater es un buen tema para algo así.
Me da curiosidad qué canciones marcaron momentos en la vida de mis conocidos.
Creo que nunca me voy a desprender de la pasión que le tengo a la música.
Hoy se me rompieron mis auriculares, imaginense cómo estoy...
Me encanta hartarme de escuchar una banda y escucharla después de un tiempo para sentir lo mismo que la primera vez. Es una sensación que no puedo comparar con otra.
También es genial que las canciones nos lleven a lugares o momentos que pasaron. O simplemente querer escucharlos mientras hacemos determinada cosa.
Me gusta cantar Billie Holiday en la ducha. El agua cayendo me recuerda a la lluvia, y Stormy weater es un buen tema para algo así.
Me da curiosidad qué canciones marcaron momentos en la vida de mis conocidos.
Creo que nunca me voy a desprender de la pasión que le tengo a la música.
Hoy se me rompieron mis auriculares, imaginense cómo estoy...
viernes, 1 de julio de 2016
Secreto en una noche desafortunada
Como en una película dramática, Sara estaba parada en la escollera, con los cabellos rovoltosos por el viento y su vestido moviéndose violentamente. Sus lágrimas cayendo con rapidez, y todo su maquillaje corrido.
-Para, dejá de boludear. ¿Qué estás haciendo?
La chica cerró los ojos. Sentía que podía caerse así, pero la sensación de adrenalina era insaciable.
Bernardo la agarró del brazo y tiró hacia él para alejarla del borde del abismo.
-Vos estás loca?
Sara automáticamente lo abrazó y hundió su cabeza en el hombro del muchacho. Bernardo no sabía qué decir. No la conocía.
-Dale, ya pasó. En un rato volvemos.
Se acercaron al auto volcado, un Renault 12, que parecía más un descapotable luego del accidente.
Bernardo no la conocía a ella, sólo necesitaba volver a casa esa noche y pidió que lo llevaran. Sara temblaba de frío, nervios y miedo. Su cabeza estaba sangrando. Era increíble que no pasara ningún auto para poder ayudarlos.
Esa noche iba a ser perfecta, Sara al fin podría bailar con el chico que le gustaba. El típico rubio de ojos verdes que atraía a todas las chicas del Instituto. Tan sólo un error, y su sueño se convirtió en pesadilla. Ella era alérgica al queso, y por accidente en su plato había caído un pedazo de tal. Sara sintió ganas de vomitar, pero había podido controlarlo muchas veces. Llegó la hora del baile, la fiesta era agradable. Se acercó insegura al muchacho y pidió bailar con él. Sin siquiera dejar responder, vomitó toda la cena en los zapatos del chico.
Llanto, carrera hasta el baño, y laaargas horas odiándose a sí misma.
Bernardo, que había visto todo, se limitó a hablar con sus compañeros, no le gustaba bailar en publico. Sara conocía a sus compañeros, y cuando ya se había relajado un poco se acercó a ellos. Estos sin algún tipo de compasión se rieron de ella produciendo en ella un desprecio total por todos. Bernardo de acercó a ella y le dijo "es mejor que te vayas". No tenía mucho tacto para hablar, pero entendía que si ella se quedaba lo más probable era que todo empeoraría. Ella secamente le respondió que no necesitaba que la echaran, y que el no era nadie para decirle qué hacer. Para dio media vuelta y se alejó.
Bernardo bastante malhumorado, la siguió.
-No lo digo por mí, lo digo por vos. ¿O preferís que se sigan riendo de vos? Hace lo que quieras.
Ella lo miró pensativamente y asintió con la cabeza mientras nuevas lágrimas caían por su rostro.
Sara se alejó otra vez para ir hasta la puerta mientras que Bernardo volvió al grupo de compañeros.
-Así que te gusta la vomitona de Sara?
-No me jodas. No la conozco
-Dale, hacete el sota. Sabemos que la miras durante las clases- confesó uno de los muchachos.
-Ay el enamorado.
Todos rieron luego de ese comentario.
-Me aparece una tonta, si? No hace más que hablar de ropa- dijo Bernardo determinado.
-Y... Es una mujer, no?
Bernardo se alejó para no escucharlos. Salió a tomar aire un poco. Se sentó en un banco frente al lugar. La quinta era enorme. Era la primera vez que pisaba un lugar así.
Un ruido de motor forzado interrumpió sus pensamientos. Con su rostro serio y duro como piedra se acercó al auto. Para estaba con la cabeza apoyada en el volante y una mano en la llave, tratando de arrancar el auto sin remedio. Bernardo golpeó levemente la ventanilla con su mano. Ella lo miró sobresaltada y se tapó el rostro con sus cabellos.
-Dale. Abrime, Sara.
Ella lo miró nuevamente, y después de sonarse la nariz con un pañuelo de tela, abrió la puerta.
-Salí de acá- espetó Sara
-¿Sabes cómo arrancarlo?
Ella lo fulminó con la mirada al ver la sonrisa burlona que él tenía.
-Ayudame a empujarlo, querés?
-Por favor nunca, no?- Bernardo se puso detrás del auto y empezó a emoujar, pero era inútil. El auto era pesado y estaba estancado en el barro.
-Vas a tener que venir vos- le gritó desde atrás. Sara se acercó pero sabía que era inútil. Era demasiado menuda como para hacer tanta fuerza.
-A la cuenta de tres, uno..
-dos...
-TRES
El auto se movió un poco, tenían que sacarlo del barro para poder arrancarlo.
-Otra vez.
Contaron hasta tres y el auto logró salir. Pero los pies de ambos terminaron al menos hundidos en 20 centímetros de barro líquido.
-Che, qué inteligente, ahora voy a embarrar todo el auto.
-Encima que te ayudo te quejas?
-Podía haberlo sacado sola- dijo orgullosa
-Sí, por eso llorabas arriba del volante. Sos ridícula.
Sara trató de quitarse el barro de sus tacones, pero era prácticamente imposible. La mugre de había impregnado en las pantimedias.
Durante el silencio, Bernardo pensó en que no deseaba volver a esa fiesta. Realmente no era divertido, ni tampoco agradable. Sólo se le ocurrió una cosa.
-Me podrás alcanzar hasta mi casa?
Ella soltó una risotada.
-A vos? Ni en pedo
-Ojalá que choques el auto, garca- dijo Bernardo y se volteó para irse.
-Dale subite. No me puede pasar nada peor hoy.
Ella logró arrancar el auto, por suerte había conseguido la licencia pronto antes de terminar el secundario. No paraba de quejarse sobre la terrible noche que había pasado. Bernardo no hacía más que discutirle sobre todo. Principalmente sobre el rubio.
-Si es obvio que sólo tira facha. Cómo no te diste cuenta? Yo si hubiera sido él...
Y dejó las palabras en el aire
-Si fueras él qué?
-Por acá no podés andar, estamos muy cerca de la costa
-Callate, soy yo la que maneja- respondió enojada
Cambiaron de tema, pero había algo que no pudieron prevenir. La ruta estaba siendo arreglada y los carteles de aviso eran poco visibles. La calle de tierra pasó a ser de piedras y el auto empezó a descontrolarse, hasta el punto de volcar en una curva sin manera de poder evitarlo. Sara se sostuvo del techo y Bernardo de aferró a la puerta. Sufrieron bastantes golpes pero sin gravedad.
Y volvemos al principio. O mejor dicho el final.
-Me van a matar- dijo Sara preocupada- me van a matar y no puedo hacer nada, la puta madre
-No está taaaan mal
Bernardo trataba de evitar que ella mirara el auto. Éste se encontraba destrozado y lleno de tierra.
-Encima no viene nadie, no tenemos un teléfono para llamar. Es todo tu culpa!
-¿Mi culpa?-Bernardo no lo soportaba más
-Vos me dijiste "ojalá que choques"
-Uh, vos no sos más tonta porque no podés. Vos manejabas, yo te avisé que no vengas por acá. Así que bancatelá y no me jodas a mí. Me tenés re podrido
Sara pateó una piedra al auto del enojo y rompió accidentalmente uno de los espejos.
Como una muñeca de trapo se rindió en el suelo y comenzó a llorar.
Bernardo sentía enojo, pero le daba ternura, era cierto lo que decían los compañeros, pero sí que era difícil aceptarlo. Tenía miedo, mucho miedo.
Bernardo se sentó a su lado, la rodeó con su brazo y sonrió. Su sonrisa terminó en carcajadas.
-De qué te reís?
-De la situación
-Qué salame
-Si
Ella dejó que la rodeara con el brazo. No le incomodaba. Él trató de hacer la reír de algún modo, contándole chismes de la fiesta y demás, pero no hacía más que recordarle a ella el desastre que fue todo.
-Te acordas esa vez que le manchaste con tiza el asiento a la profesora y después estuvo todo el día con todo blanco?
Ella soltó una risa, que pareció más un suspiro.
-¿Y vos cómo sabes eso?
-Aunque no lo creas yo existía antes que hoy
Ella sonrió.
-Disculpame. Sos el único que me ayudó
-Y me ligué lo peor
-Dale, vos también me provocabas pelea- dijo Sara más tranquila.
Bernardo la miró a los ojos, veía más que nada si silueta en la oscuridad. Limpió con cuidado una lágrima que permanecía en su mejilla, y luego se acercó para besarla.
-No soy mejor que el rubio?
-Callate- dijo entre risas y lo besó nuevamente.
Un auto pasó. No se detuvo. Los dos miraron las luces hacerse pequeñas al alejarse.
Ya no había nada peor.
-Para, dejá de boludear. ¿Qué estás haciendo?
La chica cerró los ojos. Sentía que podía caerse así, pero la sensación de adrenalina era insaciable.
Bernardo la agarró del brazo y tiró hacia él para alejarla del borde del abismo.
-Vos estás loca?
Sara automáticamente lo abrazó y hundió su cabeza en el hombro del muchacho. Bernardo no sabía qué decir. No la conocía.
-Dale, ya pasó. En un rato volvemos.
Se acercaron al auto volcado, un Renault 12, que parecía más un descapotable luego del accidente.
Bernardo no la conocía a ella, sólo necesitaba volver a casa esa noche y pidió que lo llevaran. Sara temblaba de frío, nervios y miedo. Su cabeza estaba sangrando. Era increíble que no pasara ningún auto para poder ayudarlos.
Esa noche iba a ser perfecta, Sara al fin podría bailar con el chico que le gustaba. El típico rubio de ojos verdes que atraía a todas las chicas del Instituto. Tan sólo un error, y su sueño se convirtió en pesadilla. Ella era alérgica al queso, y por accidente en su plato había caído un pedazo de tal. Sara sintió ganas de vomitar, pero había podido controlarlo muchas veces. Llegó la hora del baile, la fiesta era agradable. Se acercó insegura al muchacho y pidió bailar con él. Sin siquiera dejar responder, vomitó toda la cena en los zapatos del chico.
Llanto, carrera hasta el baño, y laaargas horas odiándose a sí misma.
Bernardo, que había visto todo, se limitó a hablar con sus compañeros, no le gustaba bailar en publico. Sara conocía a sus compañeros, y cuando ya se había relajado un poco se acercó a ellos. Estos sin algún tipo de compasión se rieron de ella produciendo en ella un desprecio total por todos. Bernardo de acercó a ella y le dijo "es mejor que te vayas". No tenía mucho tacto para hablar, pero entendía que si ella se quedaba lo más probable era que todo empeoraría. Ella secamente le respondió que no necesitaba que la echaran, y que el no era nadie para decirle qué hacer. Para dio media vuelta y se alejó.
Bernardo bastante malhumorado, la siguió.
-No lo digo por mí, lo digo por vos. ¿O preferís que se sigan riendo de vos? Hace lo que quieras.
Ella lo miró pensativamente y asintió con la cabeza mientras nuevas lágrimas caían por su rostro.
Sara se alejó otra vez para ir hasta la puerta mientras que Bernardo volvió al grupo de compañeros.
-Así que te gusta la vomitona de Sara?
-No me jodas. No la conozco
-Dale, hacete el sota. Sabemos que la miras durante las clases- confesó uno de los muchachos.
-Ay el enamorado.
Todos rieron luego de ese comentario.
-Me aparece una tonta, si? No hace más que hablar de ropa- dijo Bernardo determinado.
-Y... Es una mujer, no?
Bernardo se alejó para no escucharlos. Salió a tomar aire un poco. Se sentó en un banco frente al lugar. La quinta era enorme. Era la primera vez que pisaba un lugar así.
Un ruido de motor forzado interrumpió sus pensamientos. Con su rostro serio y duro como piedra se acercó al auto. Para estaba con la cabeza apoyada en el volante y una mano en la llave, tratando de arrancar el auto sin remedio. Bernardo golpeó levemente la ventanilla con su mano. Ella lo miró sobresaltada y se tapó el rostro con sus cabellos.
-Dale. Abrime, Sara.
Ella lo miró nuevamente, y después de sonarse la nariz con un pañuelo de tela, abrió la puerta.
-Salí de acá- espetó Sara
-¿Sabes cómo arrancarlo?
Ella lo fulminó con la mirada al ver la sonrisa burlona que él tenía.
-Ayudame a empujarlo, querés?
-Por favor nunca, no?- Bernardo se puso detrás del auto y empezó a emoujar, pero era inútil. El auto era pesado y estaba estancado en el barro.
-Vas a tener que venir vos- le gritó desde atrás. Sara se acercó pero sabía que era inútil. Era demasiado menuda como para hacer tanta fuerza.
-A la cuenta de tres, uno..
-dos...
-TRES
El auto se movió un poco, tenían que sacarlo del barro para poder arrancarlo.
-Otra vez.
Contaron hasta tres y el auto logró salir. Pero los pies de ambos terminaron al menos hundidos en 20 centímetros de barro líquido.
-Che, qué inteligente, ahora voy a embarrar todo el auto.
-Encima que te ayudo te quejas?
-Podía haberlo sacado sola- dijo orgullosa
-Sí, por eso llorabas arriba del volante. Sos ridícula.
Sara trató de quitarse el barro de sus tacones, pero era prácticamente imposible. La mugre de había impregnado en las pantimedias.
Durante el silencio, Bernardo pensó en que no deseaba volver a esa fiesta. Realmente no era divertido, ni tampoco agradable. Sólo se le ocurrió una cosa.
-Me podrás alcanzar hasta mi casa?
Ella soltó una risotada.
-A vos? Ni en pedo
-Ojalá que choques el auto, garca- dijo Bernardo y se volteó para irse.
-Dale subite. No me puede pasar nada peor hoy.
Ella logró arrancar el auto, por suerte había conseguido la licencia pronto antes de terminar el secundario. No paraba de quejarse sobre la terrible noche que había pasado. Bernardo no hacía más que discutirle sobre todo. Principalmente sobre el rubio.
-Si es obvio que sólo tira facha. Cómo no te diste cuenta? Yo si hubiera sido él...
Y dejó las palabras en el aire
-Si fueras él qué?
-Por acá no podés andar, estamos muy cerca de la costa
-Callate, soy yo la que maneja- respondió enojada
Cambiaron de tema, pero había algo que no pudieron prevenir. La ruta estaba siendo arreglada y los carteles de aviso eran poco visibles. La calle de tierra pasó a ser de piedras y el auto empezó a descontrolarse, hasta el punto de volcar en una curva sin manera de poder evitarlo. Sara se sostuvo del techo y Bernardo de aferró a la puerta. Sufrieron bastantes golpes pero sin gravedad.
Y volvemos al principio. O mejor dicho el final.
-Me van a matar- dijo Sara preocupada- me van a matar y no puedo hacer nada, la puta madre
-No está taaaan mal
Bernardo trataba de evitar que ella mirara el auto. Éste se encontraba destrozado y lleno de tierra.
-Encima no viene nadie, no tenemos un teléfono para llamar. Es todo tu culpa!
-¿Mi culpa?-Bernardo no lo soportaba más
-Vos me dijiste "ojalá que choques"
-Uh, vos no sos más tonta porque no podés. Vos manejabas, yo te avisé que no vengas por acá. Así que bancatelá y no me jodas a mí. Me tenés re podrido
Sara pateó una piedra al auto del enojo y rompió accidentalmente uno de los espejos.
Como una muñeca de trapo se rindió en el suelo y comenzó a llorar.
Bernardo sentía enojo, pero le daba ternura, era cierto lo que decían los compañeros, pero sí que era difícil aceptarlo. Tenía miedo, mucho miedo.
Bernardo se sentó a su lado, la rodeó con su brazo y sonrió. Su sonrisa terminó en carcajadas.
-De qué te reís?
-De la situación
-Qué salame
-Si
Ella dejó que la rodeara con el brazo. No le incomodaba. Él trató de hacer la reír de algún modo, contándole chismes de la fiesta y demás, pero no hacía más que recordarle a ella el desastre que fue todo.
-Te acordas esa vez que le manchaste con tiza el asiento a la profesora y después estuvo todo el día con todo blanco?
Ella soltó una risa, que pareció más un suspiro.
-¿Y vos cómo sabes eso?
-Aunque no lo creas yo existía antes que hoy
Ella sonrió.
-Disculpame. Sos el único que me ayudó
-Y me ligué lo peor
-Dale, vos también me provocabas pelea- dijo Sara más tranquila.
Bernardo la miró a los ojos, veía más que nada si silueta en la oscuridad. Limpió con cuidado una lágrima que permanecía en su mejilla, y luego se acercó para besarla.
-No soy mejor que el rubio?
-Callate- dijo entre risas y lo besó nuevamente.
Un auto pasó. No se detuvo. Los dos miraron las luces hacerse pequeñas al alejarse.
Ya no había nada peor.
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