martes, 26 de julio de 2016

Filosofía cortada


Una de las razones por la que me gusta Buenos Aires es por su variedad de cafés, pero acá en Mar del Plata me gustan un par porque para ser específico me gustan los cafés o bares que son antiguos y donde hayan gente anciana. En capital son más abiertos a hablar, acá te miran de reojo y si tienen un buen día te devuelven la palabra. Principalmente me encanta Barolos ya que es la reminiscencia de lo que alguna vez fue el Di Tella, hay varios Quinquella y un buen menú. 

Rivadavia casi San Luis queda Sosa, algo oculto pero amistoso, iba seguido cuando me rateaba del colegio a desayunar y a charlar con los ancianos, pero los de acá son mentalmente superficiales, hablan del clima y política, y además están apurados por vivir, toman y se van, triste no aceptar la muerte. 

Es normal que termine antes que vos de tomar el café porque prefiero escucharte. A la factura y media ya somos amigos.

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