martes, 31 de julio de 2018

Vacaciones a la dude



Viernes, hace dos semanas.

Entro a trabajar, noto que no hubo movimiento, pero no me despierta duda, termino y me voy a casa.

Al día siguiente recibo un mensaje:

"Nico! Estuviste por acá? Estamos de vacaciones, hay feria".

Desde que no voy más al colegio, me pierdo en las vacaciones de invierno. Trabajo en un estudio de abogados, y la feria o feria judicial son como las vacaciones, no sé por qué se llama así. La justicia se toma los días (formalmente) durante esas dos semanas de invierno y todo el mes de Enero.

Sin pedirlo, tenía 14 días libres. No fui de vacaciones, pasa un día y ya extraño a mi perra. No salí a ningún lado, vieron los días que hubo? Eso si, me compré tres mantas térmicas y fui de la cama al living, como Charly.

También en la radio nos tomamos esas dos semanas así que la aproveché para internarme en casa y mirar películas o documentales. Series? Me cuesta seguirlas, un dos episodios como mucho y me cansan.

Repasé la filmografía de Billy Wilder, algunas de Ford, cine argentino: Wakolda, Fase 7, Relatos Salvajes, etc.

En música estoy pasando por una etapa Country: Hank Williams y siempre presente Johnny Cash.

AH, PERAME, ME QUISIERON ROBAR, SALGO UN DÍA Y ME PASA ESO, JATE DE JODER.

Pero eso amerita una entrada propia, la próxima.

domingo, 1 de julio de 2018

Mi compilado musical diario

El otro día subí una historia a mi Instagram preguntando si la gente que me sigue en Spotify ve las cosas que escucho. A veces me da miedo del qué pensaran, pero por otro lado me gusta ser como soy, creo que también por algo sigo siendo así. Creo que Nico y yo somos el ejemplo claro de que las personas no necesariamente tienen que ser tal cual la imagen que dan.
 Con mi tapado con pines de saxos y trompetas, usando cada tanto zapatos de vestir, usando bombín en la facultad. Se ha creado siempre una mirada en mí donde la gente me encierra todo el tiempo.
 Candela, la que debe escuchar solo música tranquila, solo jazz, capaz algo indie, pero hasta ahí. A Nico le pasa lo mismo, y lo peor es que yo misma le he preguntado qué hace escuchando a Katy Perry.
 Desde que empecé a armarme grupos de amigos con determinados gustos musicales me ha dado vergüenza aceptar que me gustan otros ritmos. No la cumbia ni el reggueton, tampoco la pavada. Pero creo que soy bastante versátil en lo que es la música.
 Jazz, pop, electrónica, dubstep, bossa nova, chill hop, rap de negro yanqui (no sabría cual es el nombre), rock, post hardcore. Todo lo que sea en inglés, a veces en ruso también o en japonés.
 He pasado por muchas transiciones, por lo general no escucho todo a la vez, voy rotando. Cuando pasé de mi epoca "emo" de ir a la mitre y escuchar post hardcore a empezar la facultad y optar por un estilo jazzero, también con pop de por medio, la gente de la mitre me decía lo que en su momento se decía "poser". Es decir, que escuchaba lo que se ponía de moda, que la gente no cambia así no más de gustos musicales. La diferencia de mi con una persona "poser" es que a mi nunca me deja de gustar lo que escuchaba antes, a veces uno se cansa. Soy de esas que si le copa un tema lo puede escuchar diez veces en un mismo día. Soy tan cebada con eso que me canso relativamente rápido de los artistas que escucho.

Así que vengo a escribir acá para admitir que me encanta The Weeknd, que escucho casi todos los días la playlist de Spotify que se llama Teen Spirit y la de Musica up. Admito que me copa Dua Lipa, XXXTentación y Drake. Pero que también escucho mucho The civil Wars, Paramore, Hozier, Alt- J, Eddie Vedder, NeverShoutNever, Bon Iver, etc.

 Aguante la música carajo!