domingo, 28 de mayo de 2017

Tinelli es un genio


Otro año de Showmatch viene y nuevamente las redes sociales hacen eco de Tinelli,de lo anticultura que es, de cómo su show daña a la sociedad y de lo grasa que es. A pesar de todo los años siguen y el raiting sigue aumentando, ya sea trayendo famosos de afuera, de adentro, generando escándalo. La televisión a partir de hoy va girar en torno a lo sucedido en Showmatch. 

Tinelli no conduce un espacio de arte, uno ve lo que es y opta por consumirlo o no: un programa de peleas entre famosos, chisme y desnudos.Ahora bien se lo castiga por defenestrar la cultura. Sería mejor cuestionarse quién la protege o quién trata de mejorarla día a día. Es fácil pegarle a Tinelli por sus programas, a Daddy Yankee por su música o a Michael Bay por sus películas, no engañan al espectador, son eso. Los "artistas" que se disfrazan son los verdaderos enemigos.

Trazando un paralelismo, si uno ve la película Carrie de 1976, uno ve dos clases de personas: los que le hacen bullyng a la chica y a simple vista uno como espectador lo detecta como los malos y la profesora de gimnasia: amable, dulce pero que a fin de cuentas le dice "si no fueras tan distinta los chicos se acercarían a vos, trata de cambiar". Una persona que en apariencia es buena pero que es peor que los alumnos porque instiga Carrie que no sea ella. 

Esa profesora de gimnasia la vemos todos los días: son los que cambian de perfil cuando ocurre un atentado, cuando tenés un problema te dicen "suerte",los que con pedir paz y libertad en redes sociales ya saciaron su cuota de buena acción del día. La misma gente que en estos momentos critica a Tinelli por arruinar la cultura pero que ellos a la cultura tampoco le aportan nada.

No te gusta el programa, te quejás de él, hace algo. Propongamosle al espectador otra variable, demos a conocer algo mejor. 

Marcelo es un genio porque logró todo lo que se propuso y más. Nosotros también en todo caso podemos hacerlo ya se cualquiera fueran nuestros recursos pero que lo principal sea que no quede en un estado o en un blog, sino en las personas.

viernes, 19 de mayo de 2017

Secundaria

En el secundario yo tenía un grupo de 3 amigos en el que la relación era de cariño y odio intenso. Hay veces que me pongo a pensar en esos años, como hoy en el bondi, y me da cierto sentimiento de nostalgia.
 Estaba Horacio, que cursó desde primer año de secundario conmigo, ese año gustaba de mí y yo me alejé cuando me enteré porque.. no sé, me alejé. Nos hablamos otra vez a fines de tercer año, coincidíamos en algo de música, opiniones políticas, libros, y algo más. A partir de ese año Horacio fue uno de mis mejores amigos, me apoyaba en muchas cosas, y en muchisimas otras me bardeaba y bardeaba lo que hacía o la gente que estaba conmigo. Horacio tenía muchos momentos de cordura, de razonar y sabía entender qué estaba bien. Pero él muchas veces no entendía qué estaba mal, qué comentarios eran hirientes, hubo meses en los que nos peleabamos y no nos hablabamos para nada, pero siempre volvíamos a hacernos amigos- medio porque yo trataba de olvidar la ofensa-. Una vez vino a preguntarme si una chica del curso le iba a dar bola, yo le dije que era poco probable, se le declaró y ya van cuatro años juntos. A pesar de que estuvieron uno de esos años sin hablarse hoy siguen juntos. Mala mía. Él y Nahuel, otro compañero del que después voy a hablar, formamos una lista para ser el centro de estudiantes de nuestro colegio, nos pusimos las pilas y ganamos. Me hacía bien sentirme en un grupo, me hacía bien sentirme parte de algo importante. Y que me tuvieran en cuenta, o ser útil.
El último año eramos muy amigos, nos contabamos nuestros problemas, hablabamos, reíamos, llorabamos, hablabamos incluso por teléfono (yo no hablo por teléfono con casi nadie), nos aconsejabamos cosas y la verdad que bastante mal, nos criticabamos porque eramos re distintos. Había días que me hacía sentir bien, me reconfortaba diciendome que yo era una tipa inteligente, que era buena y otras cosas. Pero en otras ocasiones criticaba cada desición que tomaba, o simplemente se ausentaba. Y ese último año de secundario fue el punto cúlmine de la vida de alguien que amaba, mi papá. Yo me puse en una relación con un chico que no me ayudaba mucho animicamente, ya que era igual de negativo que yo. Horacio se metió de lleno en su relación amorosa, ya que ese año había vuelto con ella y comezó a alejarse. Cada vez mas, cada vez más, y mas.
Fin de año, todos felices, supuestamente. Papá falleció en septiembre, pero el dolor siguió, y sigue. Y ese verano me sentí mas sola que nunca. Y Horacio no aparecía, y yo trataba de acercarme pero sus planes con su novia eran mas importantes. Y me enojé. Me enojé mucho. Me enojé porque nadie me preguntaba cómo estaba, me enojé porque nadie me invitaba a salir, me enojé porque nadie entendía mi dolor. Me enojé porque estaba sola. Me enojé conmigo misma por no saber cómo tratar la situación.

También estuvo Claudia. Ella fue mi amiga desde el primer año de secundario. Eramos totalmente antagónicas. No coincidíamos en prácticamente nada, pero había algo que nos unía y aún no descubro qué. Cerrada, anti sistema, anti política, ambientalista, vegana, anti casi todo. Tenía muchisimas contradicciones, y esas fueron muchas de las discusiones que teníamos entre nosotras y el grupo. Era muy enojona, muy orgullosa. Era generosa, pero también bastante selectiva. Por momentos adoraba a Horacio y a Nahuel, y por momentos los odiaba. Me acuerdo que una vez la operaron de la tiroides y su voz se volvió ronca, estuvo enojada tres meses con todos porque la gastabamos y por un comentario que hizo (no explico cual fue porque ya ni lo recuerdo, era algo de futbol que al parecer era una animalada). Tres meses sin dirigir la palabra. Después volvió, como siempre, pero cada año la relación se desgastaba más. Sentía culpa al hablar de los chicos con los que salía o mis problemas porque ella nunca me contaba nada suyo porque era cerrada, entonces sentía que acaparaba las conversaciones. A veces sus miradas de desaprobación me daban ganas de no hablarle de nada, pero era mi unica amiga, y no tenía con quien más hablar. Y nos fuimos alejando, y salir solas era tener silecios incómodos. Y ella se empezó a alejar. Me daba mucha bronca que yo tuve el tema de mi viejo y ella estaba muy atrás de una amiga que- si bien también tenía problemas graves- siempre iba a preguntarle cómo estaba, la invitaba a salir y demás. Yo nunca dije nada, hasta que me cansé, porque a mi nunca me decia nada, entonces me hacía preguntarme si realmente era mi mejor amiga.
Fin de año. Verano. Ausencias. Yo me ausenté. Ella se ausentó. Tratamos de vernos pero una vez vino a mi casa y me hizo un comentario muy feo que aún no puedo perdonar, y justificó su falta de atención con cosas como "siempre que te invito a salir me decis que no queres". Me habrá invitado dos veces, me invitaba a salir de noche cuando a mi mucho no me dejaban. Y no quería porque no quería silencios incómodos, porque no quería que me juzgue con cada cosa que cuente, porque no tenía animos de hacer nada y no lo entendía. Y a partir de ese día no le hablé más. No se lo dije, no le dije que no quería relacionarme mas con ella. Pero a ella no le importó mucho tampoco. Nunca volvió a hablarme.
 En noviembre del año pasado me la crucé subiendo las escaleras mecánicas de un shopping durante el festival de cine. No la pude ver a los ojos.

Y por último Nahuel. Nahuel fue como un caso extraño. Apareció de la nada y la relación fue bien por si sola. Tenía un humor muy bizarro que se contagió al grupo y logró que la pasaramos tan bien todos los años. Él apareció en cuarto año. Estaba con Augusto, un chico al que nunca entendí, que siempre me dio algo de cringe. Nahuel no tenía filtro, ahora mejoró bastante en eso. Pero era totalmente sincero. Por un lado estaba re bien eso, pero por otro lado pasaba lo mismo que Horacio, hería con algunos comentarios, y tenía casi el mismo orgullo que Claudia.
Su papá falleció cuando era chico, y su madre no estaba del todo bien. Sin embargo era un tipo de lo más activo. Un desastre en todas las materias, pero de la vida sabe mucho. Nahuel tenía y tiene eso que te dan algunas personas, ese lugar en el que podés preguntar lo que sea, que si bien se te puede reir a carcajadas en tu cara va a tratar de aconsejarte bien. Me acuerdo que en mis cumpleaños me regalaba discos, o al menos dos veces. Uno de The Kooks, mi banda favorita, y uno de Louis Armstrong.
 Siempre envidié lo bien que toca el piano, y la confianza que tiene en sí mismo. Era un tipo que intentaba las cosas aunque no le salían, como una vez que se estaba por llevar plástica y trató de dibujar lo mejor que pudo, aunque parecían dibujos de jardín. Fue muy divertido.
 Como decía, Nahuel fue la chispa del grupo, el payaso pero el payaso de los buenos. Te invitaba a cantar cuando traía la guitarra a clase, te gastaba para sacarte una sonrisa. Con Nahuel, si bien siempre hubo choques, peleas, o desacuerdos, nunca se desgastó la relación. No estoy enojada con él.
 Él siempre está. En un "me gusta", en una canción, a veces saca conversación para armar planes que no cumplimos nunca, pero está presente, a pesar de no verlo desde hace un año.


Me alejé de los del secundario para cerrar una etapa, para alejarme de lo que me hacía mal, para alejarme del 2015. Para poder seguir adelante.


Un par de veces en el mes pasado lo vi de lejos a Horacio en la facultad. No sé qué hace de su vida, no sé por qué estaba ahí haciendo malabares. Apenas lo vi sentí enojo, pero no entendía por qué, y después nostalgia, quería saludarlo, pensé en lo de siempre "y si hago como si no hubiera pasado nada?", y me metí a clases. Algún día lo voy a superar, o él se va a acercar. De algún modo lo extraño, porque significó mucho para mí. Pero no me siento segura de sentir rechazo.
A Nahuel ya voy a volver a verlo, es cuestión de no colgar, entre los dos.

Muchas veces la gente dice "qué lindo sería volver al secundario",  yo no, no me gustó el secundario, la padecí bastante, y la mayoría me caía mal. Pero debo aceptar que sin ellos tres no hubiera disfrutado nada de lo poco que tenía de bueno ir a clases, a veces eran la única razón por la que quería ir.


Éste es un dibujo que me hizo un amigo el año pasado. Soy yo escribiendo, un capo Dani

lunes, 15 de mayo de 2017

La serie que le pasa el trapo a las series de hoy


Antes de abordar este tema y la defensa de mi testimonio, me gustaría hacer un poco de historia de en qué momento las series empezaron a ser parte del día a día de las personas en general.

Antes que nada las series se dividen en dos grupos: las autoconclusivas que serían The Simpsons, Seinfield, Casados con Hijos y demás, que son las series que aunque tengan un hilo, la historia que proponen en el capítulo se termina allí. A no ser que haya una continuidad de un segundo capítulo pero que queda dentro de ese formato. Dichas series nacieron con el auge de la televisión allá por los 50s y que todavía siguen dando resultado.

El otro grupo son las series cuyas historias tienen un hilo principal que se desarrollan por varias temporadas. Series como Breaking Bad, The Waking Dead, Game of Thrones. Estas series nacieron a principios de los 90s pero explotó a principios del 2000 con una serie llamada Los Sopranos. Dicha serie fue emitida por un canal trascendental para que este formato sea el molde perfecto de las series de hoy en día. Este canal o señal mejor dicho es la de HBO.

HBO sería para nosotros Canal 13. Su costo anual lo recauda de los eventos deportivos y de los eventos musicales. Así que al no tener déficit cada año por la entrada segura que tiene, se arriesga a apostar en series. Series que si la pegan son un éxito y series que si no tienen rating las sacan del aire sin pena ni gloria. Y es así como gracias a dicha apuesta aparecieron Los Sopranos, The X Files y demás series que para otras cadenas fueron una mina de oro a explotar.

Ahora bien, qué hace que una serie sea exitosa?


Es la habilidad del director? La buena fotografía? La buena actuación o guión? No, es el buen estudio de mercado y obviamente el buen bolsillos que tengas para invertir, que en este caso me voy a referir a Netflix que es lo que está reinando por estos días.

No es de extrañarnos que cuando en varios estados de Estados Unidos donde el matrimonio igualitario y la defensa hacia los derechos de las mujeres iban teniendo cada vez más repercusión, haya salido una serie como Orange Is The New Black. No es de extrañar que en plena histeria nostalgica por los 80s, haya salido Stranger Things. O ahora que con el tema de la Ballena Azul, oh qué casualidad aparece 13 Reasons Why.

No es para criticar, es lo lógico. Si quiero abordar a un público, voy a tratar de atraerlo mediante sus gustos. Pero a diferencia de lo que opina el espectador, dichas series no se deben a que piensan en vos y te quieren entretener y que seas muy feliz. El objetivo es tu dinero. La producción de las series son un grupo de ejecutivos y abogados que se juntan a explotar el tema de moda para vendértelo en pedazos y estirarlo a más no poder.

Pensá en un capítulo de tu serie favorita, cualquiera. Ahora decime quién la dirigió, quién fue el director de fotografía o el compositor. A diferencia de lo que piensen mucha gente ahora, las series no son obras de arte, es comida chatarra. Productos descartables a diferencia de las películas. Cuántas veces hemos enganchado en nuestra tele nuestra película favorita y la hemos dejado puesta. Por qué no pasa lo mismo con las series?


Debido a otra temática de mercado: la relectura nunca va ser negocio. Si vos estás consumiendo algo que ya viste, quiere decir que no estás consumiendo lo nuevo. Ese libro que tenés en tu biblioteca y lo volvés a leer no es negocio para Fray Mocho o Yenny porque ellos necesitan que sigas siendo un consumidor.

Pero uno se podría preguntar. Si estoy tan en contra de estos formatos. Por qué me refiero a una serie que le gana a las demás? Primero porque pensé que si lo comparo con una película sería un formato desbalanceado, aunque, red alert, el cine también está siendo controlado por ejecutivos. Rara vez se ve cine de autor. Las salas están repletas de tanques taquilleros de superhéroes o remakes.

Pero volviendo al tema. La serie a la que me refiero es Star Trek, más allá del grado "fan" que le tenga a la serie. Voy a dejar de lado mi mirada subjetiva y voy abordar y comparar desde el lado técnico, e incluso de guión.

Star Trek es una serie que podemos decir tiene una de las peores direcciones de arte y de toda la historia. Los set básicamente eran de carton, la puerta tardaba en abrirse, los monstruos eran de goma o de vaya a saber uno de qué. Hay que rescatar que fue una serie entre 66-68 y todavía no existían los efectos por computadoras.


Aún así, en modo de dirección y de guión son increíbles. Alguien se acuerda de algún plano de la serie que uno ha visto? Las series de ahora tienen una perfecta dirección de arte, vestuario, fotografía, actuación, todo. Pero si uno quiere saber si la dirección es buena tiene que ver la cámara, dónde apunta, cómo apunta y cómo se mueve.

Miren La La Land y vean el vértigo que nos da como espectador en el plano secuencia de 7 minutos que tiene la intro. Star Trek no sólo tiene plano secuencia sino que tiene cambios de lentes la cámara. Si la situación es tensa la cámara parece respirar, parece agitada. Si la situación es tranquila un plano general Y UNA MÚSICA COMPUESTA NO UN TRACKLIST BARATO, HARTOS ME TIENEN. COMPONGAN ALGO, MÚSICOS SOBRAN.

Pero bueno, calmándome ahora voy hablar del guión. Más allá de que sea una serie de exploradores del espacio, no deja de tratar temas filosóficos y mitológicos, e incluso referencias exactas a Shakespeare, Tolstoi o Chéjov. No caen en la obviedad de solucionar un conflicto y la historia ronda en ello. No, ven un problema y tratan de que las personas por sí solas traten de solucionarlos, ya sea como en varios capítulos se trata, el tema del racismo, la violencia de género, o políticos. Te proponen como espectador a que compares con tu vida real y veas las similitudes, pero a fin de cuenta ellos no lo arreglan, el mensaje y el actuar está en vos. Te inquieta y te motiva a actuar.

Ahora bien, si uno quiere escapar de la vida real, series de zombies y demás son tu respuesta. Digo, por algo Star Trek ha sobrevivido más de  50 años, me pregunto si las series de hoy harán marca en la historia o serán reemplazadas por más de lo mismo.

Live long and prosper.





lunes, 8 de mayo de 2017

MUERTE A LOS POSSERS


Te juro que a veces las páginas como Cultura Colectiva despiertan mi más profundo enojo por lo que me tengo que topar mientras veo mi inicio de facebook. Páginas que se dedican a realizar top 10 mejores películas de x género o director. De Hitchcock hablan de Psycho o Vertigo, el tipo tiene más de 50 películas y se reducen a escribir acerca de los Greatest Hits, es como escuchar Satisfaction o Help! una y otra vez sin hacer arqueología del gusto. Hablemos de Sabotage que es pionera en el suspense de Htchcock que más tarde explotaría al llegar a Estados Unidos, de cómo esa obra magnífica es a su vez una traslación de la historia de Adán y Eva. Pero no, Psycho, el cuchillito, la musiquita de Herrmann y el título de "Hitchock un maestro del horror" e inserte frase del director. Lo que más me calienta es que la gente comparta estos enlaces para parecer cool o que sabe. 

Sufrimos la idea de que tenemos que haber visto todo y son estas páginas culpables de darte ese paco de los top. "Películas para saber de cine". Me están cargando? Las películas no son una lista de supermercado de compro aceite, tacho, anoche vi Casablanca, listo. Lo importante no es llegar, sino el viaje y su vez si este fue disfrutable, hacerlo otra vez. No mirar las películas por obligación. Sino no se aprende, no hay emoción en el saber. La emoción de haberte quedado a mitad de la madrugada sin poder dormir, hacer zapping y quedarte enganchado con una película que te atrapó y al final de los créditos te diste cuenta que era The Maltese Falcon o Carrie. No publicar que vas a ver una película, luego publicar que la estás viendo, publicar que la vista y al día siguiente publicar una foto acerca del film.

Estás más preocupado en la recepción que puede tener tus estados que la verdadera recepción que uno debería tener con la cinta.

Yo creo que Candela debe sentir lo mismo que yo ahora: nosotros descubrimos a Godard y el cine francés hace tres años cuando todos estaban con Tarantino y Tim Burton. Ahora son Godard y Truffaut. Y uno se da cuenta de las películas que miran por las fotos de portada o perfiles que suben, se suben a la nueva ola de todo. Seguramente si antes le decías a esas personas "Me gustó mucho Une Femme Est Une Femme". Te trataban de raro o te decían que ese cine es aburrido. Mamita querida, lo que uno tiene que soportar ahora

Dudo si lo hacen por placer o peor, si lo hacen. Puede parecer de orgulloso. Pero lo digo por calentura por lo que se pierde al no disfrutar tranquilo la película. De tener ese momento de intimidad uno con la obra. De estar acurrucado en la cama mirando Blind Fury o de tener un lapso de tiempo libre e ir al cine sin esperarlo que ibas a ir y dejarte llevar en la función de las 16:45 donde no va nadie y tener la sala para vos solo. Ya sea la experiencia buena o mala es tuya, nadie te la va poder quitar. 

Y lo importante, no sentir la culpa de no haber visto x película reconocida, o el placer culpable. Yo me emociono al ver una y otra vez The Sandlot, la película de los chicos que juegan baseball y está el perro gigante. Pero por qué? Porque tiene un significado especial, mientras todos los chicos salían a jugar, yo no tenía amigos y esa película fue y es mi amiga. Ese vínculo especial no lo tengo con, por ej: Taxi Driver. Pero es mío, lo conservo y lo defiendo como sea. Ahí está donde la obra trasciende más, donde hay un ida y vuelta, donde no importa Rapidos y Furiosos 8 o Solaris. Importas vos y esa película que te fascina y no sabés explicarlo y que ves continuadas veces sin cansarte.

Stalker II


Me gusta stalkear, y stalkear para los demás. Me ha pasado de que una persona quería saber de la vida de x y yo en un movimiento mágico de "amigos en común, páginas likeadas, eventos asistidos" y PUM, aparece la persona. Ahora es más fácil stalkear, hace un par de años era jodido, capaz la persona se llama Candela Pratto o Nicolás Spagnuolo y su perfil es Candela Cobain o Nico CAI. Ni hablar la época wachiturros, por dios, conjuntivitis daba verlos. Todavía hay vestigios de esa civilización nefasta. 

En fin, a todos nos gusta chusmear. Es divertido, de hecho mi perfil de facebook está hecho para stalkeo, es difícil que encuentres una foto mía. Para llegar a mí debes pasar por varias fotos de perfil acerca de mis gustos de cine, música, literatura, etc. Para cuando me llegues a ver ya tengas una caga idea acerca de mi más allá de mi físico. 

Me causa gracia la gente que en público habla acerca de desconectarse, salir a tomar una birrita en la vereda y ves que te stalkean. Los stories de instagram te matan hermano. Sé vos mismo, yo digo que stalkeo y no me disfrazo, lo hago y punto. No me banco esa doble cara.

Tranquilo maestro, no me gusta esa chica. Lo que más me interesa ahora es ver Star Wars VIII. 

Decime cómo stalkeas y te diré cómo eres.

sábado, 6 de mayo de 2017

Stalker

Hace tiempo tenía ganas de hablar de un tema, que no es muy importante ni muy entretenido o llamativo. Pero como estoy teniendo re poco tiempo para mí por la facu, durante los viajes en colectivo pienso en que debería y quiero escribir en el blog, y se me ocurren temas, pero no puedo plasmarlos. Hoy si, aunque debería estar haciendo cosas de diseño, pero no importa.

Suele pasar, o al menos a mí, el estar concurriendo a un lugar habitualmente, repleto de gente, donde conoces a todos pero nadie te conoce. Desde que pisé un colegio que soy una especie de stalker. En la facultad por ejemplo, veo muchas caras que conozco porque las veo diariamente, conozco sus nombres, conozco algunos detalles superficiales, pero no hablamos. Nunca en la vida nos hablamos.
 A veces pienso que soy una rara, una stalker de las peores, pero después se me pasa. Creo que todos lo hacemos. En el secundario veía a personas de otros cursos, a veces incluso las seguía en facebook, pero jamás entablé una conversación con ninguno de ellos.
 La gran pregunta es por qué, por qué nunca les hablo, por qué me interesa notar la ausencia de alguien o un corte de pelo, o no sé. Un poco de chusma, de aburrida. Otro poco de timidez. Y otro poco de que lo he intentado pero no ha funcionado.
 Suelo quedarme con las ganas de hablar con gente, y a veces pienso "seguro esta chica es de las que te presta ropa para salir",  o "debe ser re divertido estar en ese grupo que se rie siempre en clase".
Pero es como si hubiera algo que no me dejara pasar, como si fuera por algo que va mas allá de mí- quitando el desinterés de los otros por acercarse a mí-, algo que dice que es mejor no entablar una relación amistosa.

Ojo, hay excepciones. Una fue Nico. Cursaba con mi hermana, y sabía que escribía y leía mucho. Parecía interesante pero no sabía por dónde empezar. Y sin previo aviso mi hermana me lo presentó cuando empecé a escuchar jazz. Otro caso es el de Maia, una chica de la facultad, que no sólo me pareció copada porque se vestía bien, sino que parecía re alegre. Y fue toda una casualidad, fuimos con dos compañeras a tomar café y ella estaba ahí, y como algo espontáneo entablamos conversación.

Pero claro, esas cosas pasan muy poco. Pero por algo debe ser.