A veces extraño el secundario, no por lo que me daban para estudiar, sino reirme con gente que me entendía. Después me pongo a pensar en cómo se ausentaron una vez terminada la secundaria y se me pasa. Pero es muy curioso que siendo aún más grande la facultad y con personas que incluso vienen de la otra punta del país, no llego aún a encontrar a alguien con mis mismos códigos. Eso de mirarse y entender qué dice el otro ya no lo percibo más. No pasó mucho tiempo y aún me quedan mínimo cinco años más en este lugar. Pero me resulta extraño que haya tanta diferencia.
El otro día a mis compañeras de diseño les hablé de Hitchcock y de Kubrick y no sabían ni de quién hablaba. Me sentí como un marciano. Yo supuse que lo sabrían, pero no. No sé si por desinterés, ignorancia o qué sé yo. Me extrañó porque es algo que se escucha todo el tiempo.
Me ha pasado muchas veces a lo largo del año. No digo que tengan que saberlo, sólo relato lo aislada que me sentí en ese momento.
Tal vez habrá que esperar.
-Y bueno macho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario