Blog dedicado a la expresión del día a día de dos personas con mucha imaginación y poca fama.
domingo, 18 de noviembre de 2018
Fiaca
Me gustan los domingos, su parsimonia, su silencio.
De chico me levantaba temprano para ver Astroboy y luego El Auto Fantástico por Canal 10.
Ahora lo hago para llegar justo a tiempo cuando las facturas están listas en mi panadería cercana. Media docena, tres para el desayuno y tres para la tarde.
Ese trayecto lo puedo aprovechar para ir al supermercado, vacío, con todavía ese olor a detergente para piso. Recorrer con el chango, comparando precios, no hay apuro.
En el desayuno me gusta engancharme con alguna película, generalmente tipo 8 o 9 Disney Channel o sus derivados pasan algunos de sus clásicos o de Pixar. Hoy fue El Jorobado de Notre Dame.
A diferencia del resto de los días, los domingos ordeno sin escuchar música. Me gusta sentirme parte de ese silencio al encerar, baldear el patio, etc.
También disfruto de cocinar con tiempo, ya a eso de las 10:30 u 11 prefiero moverme porque al mediodía me gusta almorzar mientras miro un resumen deportivo de la semana. En el caso de hoy fue carne al horno con papas rústicas. Pero si me das a elegir, prefiero pasta.
Luego de almorzar me baño, vuelvo a ponerme el pijama y me acuesto a mirar algún partido, generalmente termina de fondo cuando duermo la siesta.
Al despertar meriendo y termino la media docena de facturas. Aunque ahora que se acercan los días calurosos, el café y facturas son reemplazadas por mate y un salamín con queso o tostadas. Obviamente que como en la cama, no voy a negarme ese placer.
El resto del día es un mix de ver partidos y películas. Estar con mi perra y si mi amigo se prende, jugamos alguna partida del Age of Empires II.
Ceno y dejo todo preparado para arrancar la semana (compras, salidas, etc)
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