miércoles, 20 de junio de 2018

De 51 a 44

Vengo escuchando que mis títulos parecen engañosos, como los clickbait de youtube con "voy a tal lado y pasa esto". Tengan en cuenta que sino este blog no lo lee ni el loro. Ya nadie lee blogs como antes.

 Por lo general meto el título una vez terminado de escribir, pero esta vez va distinto. Hoy vengo con un tema bastante personal.
 De 51 a 44 qué? Y acá empieza el tema
 Kilos. Kilos van, kilos vienen. Y me veo al espejo y me veo igual que siempre. Y la gente habla y habla y habla sobre mi peso.
 Yo también lo hago, pero también porque en momentos me empieza a preocupar que la gente lo mencione.
 El tema peso siempre fue un tema en mi vida. El pánico a ser gorda, el deseo constante de tener una cintura perfecta.
 Me acuerdo de una imagen que me quedó marcada cuando era chica, donde en los rugrats no recuerdo bien a qué personaje lo sobre alimentaban y quedaba obeso y me surgió una repulsión. No repulsión a la gordura sino al tema de lo insano, de todo lo que lleva tener sobrepeso, tanto físico como psicológico. Y no sólo eso, sino que me causó un rechazo por el tema del exceso, que consideró a veces un problema en el humano, donde empiezan a explotar una cosa al principio por necesidad y después se convierte en un exceso de placer que al final nos termina perjudicando.
 No sé.
 A los 15 pesaba 51. Para mi era medianamente flaca. Pero en cuanto fui creciendo me di cuenta que no era tan así.
 A los 16 me empecé a preocupar, a pesarme todas las semanas. A armar listas de calorías, a anotarme qué comía y que podía haber evitado. No duraba mucho, pero como que fue ahí donde empezó mi preocupación por el peso. Eso y haber empezado a salir con un chico que pesaba menos que yo. Obviamente no era culpa suya, pero yo me sentía muy gorda a su lado, y eso me acomplejó aún más.
 Y después pasé a la etapa de la ansiedad, pero esa ansiedad que te quita el apetito, no que comes más.
  Ese chico me había dejado y casi sin pensarlo, sin planearlo, sin todas esas listas de calorías y demás pasé de 51kg a 48kg.
 Y me veía y sentía igual. Pero mi ideal de belleza claramente seguía abajo, a veces inconsciente. Y mi mamá se preocupó. Lo cual es medio tonto, porque no estaba fuera de mi peso ideal.
 19 años. Conserve los 48kg. Pero la Facultad me empezó a consumir, eso y la muerte de papá. La Facultad daba estrés, eso consume energía, energía de mi peso. Y además tenía unos horarios muy chotos donde no tenía tiempo o evitaba almorzar.
 Y de repente:pum. 43kg
 Sé que puse 44 en el título, pero mi peso ronda más en 44,3 y 43,8.
 No entiendo bien por qué pero bajé así de repente. Me puse en una relación y ahí bajé. No sé si porque recordé el complejo que me había dado la otra relación que mencioné. O si al avanzar los años de carrera me voy consumiendo más.
Lo que sé es que la gente repite frases que empeoran mi ánimo respecto a mi peso. Porque es un tema que según el día estoy conforme o no.
 "Hola, hace mucho no te veo, estas re flaca, estas bien?"
"Pff, como no vas a comer pan? Si estás re flaca, cualquiera"
 Esa última frase me poneeeeeee. Dios. Me saca en situaciones. Porque lo dicen enojados o con cara de "sos boluda?", y no.
 Un grave error que comete la gente es no pensar en que si uno está en un peso "ideal" eso hay que mantenerlo. Más si no tenés el metabolismo mágico de la gente que come mierda siempre y no engorda.

En fin. Sólo quería descargar y aclarar algunas cosas
-Si me controlo con la comida no es porque me falte bajar peso, sino que es para evitar subir. Sucede cuando vengo comiendo muy mal.
-No se me ven los huesos
-No tengo problemas de peso. Mi peso y mi altura son acordes.
-No bajé por algo puntual. En general bajo de peso cuando menos lo pienso
-A veces la ropa ayuda a verse más flaco o más gordo. Últimamente uso muchas polleras y medias negras. Lo cual genera dos cosas: las medias negras te hacen ver más delgado, y las polleras te hacen ver la cintura más chica y esconden los muslos(parte más gruesa de la pierna). Por esto entiendo que en fotos parezca que tengo menos peso del que realmente tengo.

Nada, era un tema del que quería hablar hace mucho. Y espero que la gente dejé de preocuparse tanto porque yo sé que estoy bien. Y no voy a bajar más que esto. No es lo que pretendo.
 Sigo comiendo pan, sigo comiendo pizza, sigo comiendo facturas. Pero todo a su debida medida. Disfruto mucho comer y lo voy a seguir haciendo

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