Blog dedicado a la expresión del día a día de dos personas con mucha imaginación y poca fama.
lunes, 4 de junio de 2018
I
Yvonne supo que iba a morir.
¡Spoiler Alert!
-pensó-
La vida es chota.
Y siendo consciente de su muerte, se dispuso a vivir. Porque a diferencia del resto, ella sabía su fecha. No por una enfermedad ni nada extraño. Hoy a la mañana se despertó sabiéndolo.
Al despertar le recorrió un vértigo, de esos que experimentamos en sueños y exactamente en ese momento despertamos. Pero al abrir los ojos, la sensación no acabó y terminó cayendo en su realidad. No irá a médicos, no irá a psicólogos, mucho menos, no querrá acortar sus días de vida.
Días le quedan, para hacer lo que le plazca. Pensó en hacer lo que sucede en las películas, largar todo y vivir, si ¿Con qué?
"Sería gracioso sacar un seguro de vida ya que nadie sospecharía que fallecería, hago ejercicio, tengo un trabajo sin peligros como el de Bibliotecaria, no fumo, tomo alcohol cuando Vane me jode mucho. La candidata perfecta para seguir viviendo."
Pensaba esto mientras desayunaba. Acostumbrada a los rápidos tres mates y dos galletitas sin sabor, se dispuso a realizar "El último desayuno". Las tostadas eran Pedro, la mermelada Juan y el té, Mateo.
Al igual que el protagonista de aquella noche, ambos sabían su destino. Pero Yvonne aún tiene tiempo. Lavó la taza, se bañó, lamentó que el día esté húmedo y salió a trabajar.
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