viernes, 11 de mayo de 2018

Refugio

Me encuentro en una soledad extraña. Aunque siento que es la forma de soledad más potente y letal. Una soledad que tal vez ocurre a menudo a la gente, pero que en lo personal no se está yendo. Y se agranda cada vez más.
 Muchas veces lo pienso y digo "hay gente que está más sola, que vive sola y que no socializa con nadie". Pero otras veces pienso en lo sola que me siento aún con personas a mi alrededor, aún cuando algunos pocos se acercan a hablar con interés, y es una sensación que no se quita. Esto me pone en duda qué es peor.

Estos últimos meses me he sentido sin rumbo. Haciendo las cosas por inercia, a veces ni siquiera hacer las cosas que hacía. Se me quitan las ganas de comer, las ganas de salir de mi casa para hacer planes, las ganas de ir a sacar fotos. Ya no sé qué hacer conmigo. Me siento consumida mental y físicamente, tengo miedo a desaparecer.
 Con eso me refiero a irme a la mierda con los kilos de menos, a terminar cerrandome por completo porque siento que la gente no me escucha y es en vano hablar.
 No tengo refugio, más que mi cama y el deseo de dormir.

Para que estudio esto? Para qué intento hacer cosas que sé que no funcionan? Para qué seguir llorando?

Tal vez si mi familia lee esto criticará el hecho de publicar cosas tan personales. Como siempre critican. Pero en esta ocasión el blog vuelve a ser mi refugio. Mi lugar de descarga, de temas divertidos a veces. De esperar de nuevo que gente que ni sé que me presta atención venga y me diga "yo leo tu blog todo el tiempo, me re gusta", y sentirme un poquito más acompañada.

Por qué?

Simplemente el hecho de leer un blog es algo que valoro mucho. Yo no leo otros blogs, antes lo hacía. Me aburre un poco el tema de leerlos y seguirlos cada tanto. Me los olvido.
 Valoro el hecho de haberse bancado cada publicación depre que hice, haberse bancado cada disculpa por no escribir.


En síntesis, vuelve el blog. Y ésta vez menos forzado. O eso espero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario