lunes, 7 de mayo de 2018

Leer: una misión imposible



En los últimos meses me di cuenta que me costaba leer, elegir un libro y estar, aunque sea media hora, leyendo. Me aburría o a las dos páginas me sonaba el celular y ya me iba. A diferencia de generaciones anteriores que tenían la cultura de la lectura y luego se sumaron a la digital, siguen manteniendo esa tradición (en mayor o menor medida) de leer. Ya sea de la persona ávida de los libros, como la señora de la reposera que se lleva un best seller para leer mientras se broncea. En ambos casos el libro acompaña. 

Diferente sucede con mi generación que crecimos con los estímulos de la televisión, celulares, computadores, etc. Antes si te querías entretener era natural agarrar un libro, comic o revista. Ahora tenemos una posibilidad infinita para distraernos, y la del libro se va relegando cada vez más.

Pero me dije "No puede ser que no pueda pasarme esto, si antes leía lo más bien". Aclaro que leo historieta cuando desayuno, pero esta me lleva poco tiempo terminarla. Mi reto era el libro. 

Parado frente a libros que he leído, memorizando sus historias y tratando de recrear el momento en que los leí: en el sillón, en la cama, en el patio, en el colectivo, de noche, de día. Nada. 

Y como si fuera una revelación llegué a la conclusión de que, los libros que tenía no me interesaban o no tenía ganas de volver a leerlos. Necesitaba algo nuevo. No soy de ir a las librerías sin ir directamente con la fija de qué libro quiero. Si me dejaran la librería para mi solo, ahí si te pispeo, pero con gente y los vendedores haciéndote creer que te vas a chorear algo, no thanks.

Primero fui a Tupinamba, mítica librería que queda en la esquina del Hospital Comunidad. Más chico que un local normal y más grande que una garita de seguridad, llena de libros, no podés pasar sin que se te caiga uno por accidente. Y gatos, muchos gatos. Me terminé comprando uno acerca de John Carpenter escrito por Matías Orta, un escritor y crítico de cine.


Si pensabas que las películas de Carpenter eran sólo de terror, acá te va abrir la cabeza. Un director muy político y religioso que no sermonea. Te entretiene y a la vez invita, para el que quiere, a pensar. Incluye una entrevista muy buena sobre el estado del cine actual.

Cómo tenía ganas de más, me fui hasta el centro. Libros de la Arena (re cheto viste?) y compré el libro "Steven Spielberg: Una Vida en el Cine" de Leo D'espósito, un maestro del cine con todas las letras y en mayúsculas. Repasa toda la filmografía del director que rara vez es valorado como a sus colegas Scorsese, Coppola y demás. Lo interesante de abordar tantas películas y diversas pero siempre con un mismo ritmo y tradición. Recordemos que Spielberg en 1993 hizo Jurassic Park y ese mismo año La Lista de Schindler. Dos películas opuestas a simple viste pero que, escarbando podemos encontrar similitudes. Cuáles son? Compre el libro y conozca en profundidad al mejor director de cine en actividad.



Llegué a casa orgulloso con mis compras, ahora la prueba final. Me senté en el sillón a a leer primero el de Carpenter. Pasé el prólogo sin distracción, suena el celular, me relamo y lo ignoro. La perra me pide salir, le abro la puerta y sigo con lo mío. Como un acto inconsciente prendo la tele, me doy cuenta de mi falta pero no la apago, pongo un partido y lo pongo en mudo. La perra que quiere entrar. 

Había perdido minutos de concentración valioso, podré reconectar otra vez? Vuelvo al libro, eran las 19:30hs, lo terminé por la madrugada. Corté sólo para cocinar. 

Victoria. Nico is back.

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