Llego del laburo, me doy una ducha, me cambio, juego un rato con la perra, veo qué hay en la heladera o en su defecto voy a comprar algo para cenar. No prendo la tele ni la radio, uno llega cansado y quiere dejar la mente en stand by un rato. Se recurre a mirar una película, una serie, pispear Olé a ver cómo van los resultados deportivos, etc.
Finalmente uno abre sus redes sociales y encuentra un mar de adultos opinando de política, de odio, de Siria, de docentes y de fotos de sus hijos. ¿POR QUÉ? Yo recuerdo a internet cuando era un lugar pacífico ambientado en su mayoría por chicos, donde compartíamos memes, uno conocía los gustos artísticos del otro por lo que publicaba, etc. Ahora es una ametralladora de opinólogos, economistas, sociólogos y psicólogos. Los adultos arruinaron internet.
Es increíble la cantidad de gente que tuve que ir eliminando porque a cada rato con algo de los docentes, hubo uno que en una hora publicó 6 veces, un post cada 10 minutos. 4 acerca de los docentes, 1 acerca de Siria y una selfie.
Me resulta ilógico que seamos nosotros los más jóvenes que estemos más desligados a las redes sociales que ellos, deduzco que debe ser porque crecimos con ella y que nuestro momento de vicio fue en nuestra adolescencia. O que somos personas con dos dedos de frente que tenemos una vida y que si realmente uno quiere apoyar la causa, debería hacer política en la calle y no sentado frente a un monitor. Porque ese es el escapismo, el decir "Quiero un mundo mejor", pedirlo o exigirlo, pero a fin de cuentas no realizar un camino hacia el mismo.
Capaz se volvieron locos qué-sé-yo.

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