jueves, 23 de febrero de 2017

Contextos


Mi familia tiene una tradición que lleva tres generaciones: ser fanáticos de la saga de James Bond. Obviamente nuestra terna del mejor espía está entre Sean Connery o Roger Moore. A mí parecer el primero (Connery) es el que más me maravilló, sobre todo con la primera película que vi que fue From Russia With Love. Pero vengo hablar de Thunderball.

Es la tercera película de una saga compuesta por 22. Aquí la corporación malvada Spectre roba un avión que cargaba dos bombas atómicas y pide como rescate de ellas 100 millones de libras (guarda que en los 60s eso era mucho), de lo contrario eliminaría una ciudad de Inglaterra y otra de Estados Unidos. ¿Les suena parecido? La misma historia de la primera Austin Powers, obviamente esta siendo una parodia de Thunderball.

El villano al que no se le ve la cara, acariciando su gato. Su ayudante con el parche en el ojo. Las mujeres hermosas que se derriten ante 007 y el espía saliendo de toda complicada situación como un caballero inglés. El cliché del casino y que Bond siempre gana en el poker, etc.


Pero lo que más me llamó del film y que para comprenderlo o justificarlo tuve que hacer el esfuerzo de ponerme en el contexto de la época. Bond es machista: desde insistirle a una mujer que se le niega para luego ella finalmente caer en sus brazos. En From Russia With Love pasaba que largaba cachetadas a las chicas y en Thunderball hay una escena en que se encuentra con una mujer haciendo buceo y le dice:

"Me sorprende tu manera de bucear, nadas como un hombre".

Si lo pongo en contexto digo que para la época era normal ver esto porque a pesar de que el movimiento a favor de las mujeres ya estaba emergiendo, algunos sectores del cine seguían con la superioridad del hombre ante la mujer.

Luego llegarían directores como James Cameron que realzarían a la mujer.

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