sábado, 5 de noviembre de 2016

Noche de primaverano

Hoy es una noche cálida que me trae el verano a esta inconstante primavera de temperaturas extrañas.
 Me encuentro sentada en mi cama usando la pared como respaldo, la luz suave y cálida del velador ilumina la habitacion con un leve anaranjado. Mi ventana está abierta, hace calor pero corre una brisa agradable.
 Las noches así son mis favoritas, junto a Billie Holiday son casi perfectas. Me recuerdan muchas cosas lindas. Por ejemplo cuando empecé a escuchar jazz ese verano en una radio que ya no existe. También me recuerda a las caminatas que hacía la nena del libro "el corazón es un cazador solitario".
 Otra cosa a la cual me recuerda este tipo de ambiente son los cuadros de un pintor que me encanta, el genio de Edward Hopper.
 He tenido la suerte de ver sus cuadros hace muy poco, rondando por internet, y hubo un cuadro en específico que me llamó la atención desde un principio. Me parecía haberlo imaginado. Era el ambiente que muchísimas veces he querido expresar en mis novelas y cuentos. " La autómata"
Pintada en óleo en 1927, a mi parecer una belleza. Este pintor se caracterizó por pintar distintas situaciones cotidianas neoyorquinas, con colores apagados y sin embargo transmitiendo calidez. Muchos lo consideran algo triste, pero yo creo que enfoca la soledad desde un punto agradable, el contraste de colores es equilibrado, por lo que no veo un rasgo de tristeza marcado adrede.
 Hopper fue un hombre que llenaba sus cuadros de preguntas más que contenido. La curiosidad que generan sus cuadros en por qué se dan esas situaciones, quienes son esas personas, qué estarán pensando, por qué eligió ese espacio.
 No sé, me fascina.
 Tiene muchos otros cuadros excelentes como Eleven AM, Summer evening, entre otros.
 Les dejo acá un par de cuadros más, que son mis favoritos, y por cierto, se asemejan al ambiente de esta noche tan bonita. Buenas noches.

Night windows, 1928
Nighthawks, 1942.

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