Me di cuenta que soy una consumista de boludeces, de huevadas que no sirven para nada pero son lindas. Me encantan las latas, en cualquier forma, color, estampado. Compraría cada lata que veo. Aparte de todo son boludeces que son re caras, y lo peor es que boludas como yo siempre caemos.
Hoy vi en Musimundo una mini consola de juegos vieja. No sé cómo funcionaba pero me encantan las miniaturas y esa cosa me estaba arrastrando. Y ahí pienso: "es caro?", " lo vale?", "bueno al fin y al cabo nunca me compro nada".
Esa última frase de " nunca me compro nada" NO justifica al comprador compulsivo de boludeces.
Es más, hice una lista de las cosas ( huevadas) que quisiera tener en mi casa cuando me mude ( algún día si Dios quiere). Pero no voy a publicarla porque es al pedo. Tenía cosas así como carteles de chapa con publicidades de los 50, broches brillantes antiguos, teléfono con forma de hamburguesa, un cartel de neón, etc. Cosas que no necesito, que tendría por consumista, cosas que se consiguen en las llamadas "casas de diseño", que no son más que tiendas que venden chiches entretenidos o vistosos pero que en teoría yo no llamaría diseño sólo a eso. Todo tiene un diseño, así que no existen las casas de diseño, existen las casas de boludecerias como las que consume Candela. Fin

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