Truffaut es uno de los exponentes de la Nouvelle Vague, aquel movimiento de realizadores franceses que significó la auto-consciencia en el cine. En paralelo, en Estados Unidos, estaba John Cassavettes que, al igual que los franceses, se despojaba de cualquier rigor técnico para filmar y preferían filmar con sus propias armas que con grandes presupuestos.
No es de extrañar que 1959 fuera el año de dicho movimiento, fue un punto de inflección que instauró la pauta de improvisación tanto en la música como en el cine. En la música con Kind Of Blue de Miles Davis, y en el cine con "Shadows" de Cassavettes y "Le 400 Coups" de Truffaut. Lo importante era contar, y más en ese año donde había salido la cámara portatil con grabadora de sonido. No hacía falta montar escenarios, agregar sonidos, sólamente una idea y las ganas de filmar.
François optó por contar su vida mediante su estrella Jean-Pierre Leáud, problemas familiares, el deseo de libertad, la presencia o ausencia de una madre y sus relaciones con las mujeres. Es un director que logra emocionarme y algo que considero un plus de los grandes artistas, el hecho de no tan sólo hacerte pasar un grato momento, sino de uno también inspirarse a que otras personas lo hagan mediante lo que uno hace. Un maestro tácito.
Recomiendo mucho películas como "Jules et Jim", "Domicile Conjugal", "Farenheit 451" entre otros. Pero sobre todo su libro, una entrevista acerca de toda la filmografía de Hitchcock llamado, "El cine según Hitchcock". Es interesante ver las distintas perspectivas que tiene cada uno al realizar un film pero que donde cada uno enriquece a otro, más que nada Truffaut que luego de la charla sería más riguroso en su técnica.
Libro que el año pasado tuvo su documental en donde varios directores como David Fincher, Martin Scorsese, Peter Bogdanovich, Wes Anderson, entre otros, dan su opinión al respecto y cómo los ha inspirado en su dirección.



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