No hay peor y mejor cosa que los borrachos. Resulta que, como hace años existe esa frase "los niños y los borrachos son los únicos dicen la verdad". Y, qué mejor que la verdad, no?
Si, si. La verdad duele. La verdad no siempre nos pone felices. ¿Pero saben qué? Es la única manera de aclarar las cosas, y darse cuenta de cómo es la situación actual de tu vida. A partir de las verdades te pones realista, caes en la cuenta y analizas. Analizas lo que no analizaste antes por una mentira o simplemente por tonto.
Y bueno, el alcohol nos pone sinceros. No puedo contar ni una sola vez que haya estado ebria y que no me haya mandado un sincericidio. ¿Consecuencias? Bastantes, pero muchas no tan graves. Pero me aclararon el panorama. Si se ponen a ver no sólo está en juego en la vida de uno que los demás te sean sinceros, sino también ser sincero uno con ellos y uno con uno mismo.
Somos humanos, nos negamos realidades por cuestiones Morales y demás, o por simple inseguridad. Ahh, pero cuando lo soltas y te aclaras el panorama las cosas empiezan a salir mejor. O tal vez no mejor, pero te quitaste una carga, y eso es bueno.
Un brindis por los borrachos, y por esos pedos que preferimos olvidar.
Oie zi kuentame maz

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