Me preocupa esta moda made in Buenos Aires que ha llegado a Mar del Plata, que es la del café para llevar. No nos engañemos, el café es algo por el que uno debe tomarse su tiempo y ser apreciado, más si es acompañado. Todo esto de ir a mil por hora hace que nos afecte incluso el cómo debemos consumir nuestros alimentos (comer parados, comida chatarra y ahora ni siquiera sentarnos para desayunar o merendar). El café es un equilibrio perfecto, no es tán social como compartir una cerveza, ni tan íntimo como compartir un vino. Un espacio en blanco que vaya uno a saber para qué es, pero que tiempo necesita para saberlo, lo necesita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario