Blog dedicado a la expresión del día a día de dos personas con mucha imaginación y poca fama.
jueves, 18 de agosto de 2016
Que lindo que es volver a verte
Ayer asistí a un ciclo de cine-debate. Esos eventos en facebook en que uno le da asistir siempre pero que nunca va, hoy fue la excepción porque me cerró el horario.
Además la película fue "Los 400 Golpes" de François Truffaut, una de las primeras películas que me hizo interesar más en la historia del cine.
La película narra la vida de Antoine, un joven que le va mal en el colegio, comete travesuras rozando lo criminal, sus padres se pelean todo el tiempo, etc.
Se acuerdan del capítulo de los Simpson en que Lisa va al festival de Sundance? Bueno, la película de Nelson, esa es la parodia de Los 400 Golpes. Básicamente Nelson sería un Antoine para trazar un paralelismo.
A veces es difícil entretenerse con películas así porque carecen de ritmo, y no lo digo a modo de crítica, pero estamos acostumbrados hoy a otro tipo de cine que ver el pasado nos cuesta. Es como ver una película muda. Pero justamente el cine europeo a diferencia del norteamericano, no busca entretener sino expresar. Ambos son geniales pero nosotros como público estamos más acostumbrados a ver una de guerra que de una chica que se prostituye o ver la crisis matrimonial y espiritual de un cura.
Como dije anteriormente, ya la había visto y volver a verla pensé que me iba a resultar pesado porque ya sabía sus tiempos, pero ocurrió todo lo contrarió, pasó rápido. La película busca empatizar y lo logra, sentir la frustración del chico que al ser un joven todavía ve cómo pierde su futuro.
A la que no le gustó fue a mi amiga que me acompañó, sus razones son valideras. Y es ahí cuando recordé un libro de Truffaut en que entrevista a Hitchcock donde Hitch dice:
"El cine no debe imitar la vida, el cine son varios pedazos de torta".
En un mundo donde se critica a las mega producciónes de películas, pero su único juego es ganar plata y lo hacen. Cuál es el juego de los que todavía guardan el lenguaje del cine? Mantenerlo, pero a la vez lo han encriptado tanto que uno se aleje más de acercarse a las películas.
Y es porque como decía Hitchcok, muestran pedazos de vida, la vida es aburrida, yo cuando voy al cine quiero viajar, quiero sentir. Y el Maestro sabía mucho de eso.
Pongo el ejemplo más conocido de él, Psycho: Si uno ve los primeros 20 minutos es la vida de nuestra protagonista, ve su relación, su trabajo, (lo mismo pasa en Los Pájaros). Ahora llega el momento en que entra la torta, el asesinato, algo que no ocurre en lo cotidiano e irrumpe para atraparnos. Aparte matando a la protagonista del film en la mitad de la película, hay que tener huevos para eso.
Y luego está Truffaut, ahora, está bien o mal? Eso realmente importa?
Yo voy al cine a sentir, emocioname, moveme algo.
Y hoy volví a casa escuchando Jean Constantin.
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