El otro día estaba en medio de la clase de diseño- que son clases donde llegas 8:30 de la mañana y los profesores deciden comenzar a darla a eso de las 10:00- y estaba sentada junto a cinco compañeras más, esperando para hacer algo.
Realmente no me di cuenta en el momento, pero lo pensé dos segundos y subí la mirada de mi teléfono. Las seis estábamos sentadas en una misma mesa sin hablarnos, simplemente metidas en nuestros teléfonos.
Fue entonces cuando les dije "no puede ser que estemos seis personas en una mesa sin hablarnos". Todas dejaron el teléfono sobre la mesa, rieron y me dieron la razón.
Un silencio incomodo rodeó la mesa. No puede ser.
Hablamos dos huevadas y el silencio volvió, al cabo de dos segundos un par volvieron a sus teléfonos.
Me sentí tal cual esa publicidad de Luccetti, faltaba que googlearamos un tema de conversación.
Tal vez no sea falta de voluntad, tal vez sea un lavado de cabeza, o tal vez somos muy boludos.
Qcyo.

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