No les pasa que cuando pasan música a su celular, dejan un espacio en la memoria para esos temas que no escuchamos todos los días pero que en un momento si o si lo necesitamos? Eso me pasa con el Jazz, no puedo conectar el Jazz a la mañana o a la tarde, sino a la noche, un espacio más íntimo y solitario. Ni siquiera en un día, puede ser que ese tema, esa carpeta especial la abrimos una vez al mes, pero ahí está como una cura. La cura a ese sentimiento de melancolia que nos nace, nos envuelve, nos cuestiona y nos hace dudar, el Jazz no me cura ese estado, porque no creo que haya medicina para ello, pero te acompaña, es un amigo que te aconseja. Esa clase de amigo que está con vos y no dice ninguna palabra pero su presencia te reconforta.
Así veo a Chet Baker. Jazz y melancolía van de la mano. Me acuerdo de un capítulo de los Simpson en que Lisa piensa si debe cuestionar si seguir tocando el saxo y piensa:
"Veamos...cuántos músicos de Jazz han tenido vidas largas y alegres?"
Y tira el saxo por la ventana.
A veces pienso si esos músicos pudieran haber compuesto tales melodías en un estado agradable. Y yo mismo ahora escribo en un estado similar, cuando estoy contento hablo de películas, comics, cosas que me gustan y quiero compartir para que otros conozcan. Ahora hablo más de mi, es gracioso porque uno trata de expresarse de una manera tan sincera y correcta en el blog, y a la vez uno sabe que nadie lo leerá, como un eco.
Chet Baker tuvo que sufrir en un género de negros siendo un blanco, y peor, de la costa oeste, ni siquiera era de New York. Un extranjero, mirada de reojo, esa carga le valió sus adicciones, tratar de caerle bien a los músicos de renombre. Era su vida o el Jazz, ya sabemos qué eligió.
A veces pienso qué opinión tiene la gente de mi, pero no que se resuma en un adjetivo de "buen tipo". Sino algo más profundo, cualidades, actos. Y resulta que es como un rompecabezas porque cada uno pronuncia una cualidad distinta, un acto distinto. Es triste, porque pienso que nadie me conoce al 100 x 100, y lo que es peor, no me muestro yo al 100 x 100.
No es que trate de caerle bien a la gente, me acoplo a la situación, si querés hablar de música, hablamos de música, de fútbol, fútbol. Y así tengo conocidos por segmentos pero cuando uno necesita una charla profunda uno no sabe a quién acudir, y es ahí cuando escucho a Chet.
Che Chet, tocate otra hasta que me duerma.



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