Me gusta ser capaz de pensar mucho antes de hacer cada cosa, meditar todo, tomarlo con tranquilidad, pero eso es lo que también me juega en contra porque logró ver todas las posibilidades que me afectarían al accionar mal. Entonces mi cabeza está por explotar, vienen los nervios, se me cae el pelo, tengo caspa y me transformo en un adefesio. El monstruo de las inseguridades.
Admiro a la gente que confía en sí mismo, que no tiene miedo de la desaprobación, del riesgo. Pero hasta cierto punto, no? No hay peor cosa que alguien que cree saberselas todas. Me he cruzado con muchas personas así en mi vida y no está bueno.
Pero sí, me gustaría que mi cabeza dejé de maquinar constantemente las posibilidades. Incluso ebria pienso en las cosas que hago, todo el tiempo. Es frustrante.
Soy mi propia enemiga, soy el clavo que no me permite vivir muchas cosas que he querido tener o hacer, y no logro encontrar un modo de quitar esa mala costumbre que mi personalidad me da.
Basta.

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