Nos conocíamos de hace tiempo, esas amistades en las que se conocen desde chiquitos, crecen juntos, ambos tienen sus aventuras por separado pero se encuentran en un momento en que ambos están vulnerables, necesitados de emoción y riesgos. Reconozco que yo estaba enganchado con otra chica cuando salí con ella, igual salimos para ponernos al día, yo no esparaba otra cosa, recordar viejos tiempos de la infancia donde todo era más fácil y no había responsabilidades.
Le comento que con la chica que estaba saliendo las cosas no iban muy bien, hubo un último intento de rescatar todo pero...fue lindo, nostálgico como las primeras citas, pero ya no éramos los mismos. Estaba el romance más no el amor, me reprochó que ya lo veía como antes, no estaba con ella seguido, tiene razón. Es hermosa, me emociona, me encanta todo de ella, pero a veces uno no aprecia lo que verdaderamente tiene hasta que lo pierde, se fue hace mucho tiempo a una ciudad muy, muy lejana la sigo amando de todas formas.
Me escuchó y ahora me habló. Pasó por lo mismo o peor, se sentía usada por las personas, en el trabajo, en el amor, se angustiaba de que todo fuera por dinero ahora, como si su vida fuera eje de lo material. Noté que su presente no era agradable porque habló mucho de su pasado y de lo que extrañaba, la inocencia, la emoción, la fidelidad de las personas. Sus padres se divorciaron, terminaron bien, volvieron un tiempo, pero ya no fue lo mismo. Recuerdo cuando éramos chicos y enterarme de la noticia, pero no sabía que le había afectado tanto, lo disimuló bien por los años pero lo que se esconde, escapa de otra manera: baja autoestima.
Qué problema actual la baja autoestima? La gente es hermosa pero no se lo cree, falta de personalidad, vaya uno a saber. La charla se pierde porque la veo y me pierdo en su figura. El café se transformó en cena, me invitó a su casa, se bañó y se puso un vestido blanco, hermoso que le había dado un ex, la espalda desnuda, la pasta, el vino, una sinfónica de ambiente, cómo no la pueden valorar todo el mundo así? Bailamos ebriamente, ebrios por las copas, la nostalgia o amor, el romance estaba al igual que nosotros.
Nos besamos e hicimos el amor, luego lo recordamos para hacerlo nuevamente, un fin de semana entero, era invierno, nadie se enteraría de nuestra falta en responsabilidades indivuales, qué importaba? Estaba enamorado otra vez, lleno de alegría y pasión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario