domingo, 1 de mayo de 2016

El Desprecio

Voy a usar los domingos para escribir historias que se me ocurren.


-Te has estado comportando de una manera muy extraña. Qué te pasa?

-Nada, sabía que lo ibas a decir.

-Se trata de las películas?

-No las pongas a ellas en el medio, no tienen la culpa.

-Tenés que entender que no son reales, la vida no es como una película, es todo ficción.

-Es real para mí! Son mis amigas, mis amigos, y las que desprecio son como panes.

-Me asustás hablando siempre de eso, pero no es la primera vez. Yo te amo, pero al parecer vos no.

-No amo las películas, ellas siempre estuvieron para mi. No me hagas la escena.

-Cuál?

-La de Brgitte Bardot y Michel Picolí en El Desprecio, el film de...

-Basta! No empieces otra vez, te odio a vos y a tus películas. Ya no sos aquel chico que me cautivaba al salir, te encerraste en un mundo que ni siquiera existe. Venite conmigo, escapate de esta ciudad.

-No puedo, no soy un actor principal, vos si, y tu rol ante la cámara conmigo es congeniar con los actores secundarios como yo pero no involucrarte. Ahora mira la puerta, hace un primer plano, luego te vas. Vos sos Ingrid Bergman y y Humphrey Bogart.

-Dame un beso, como en la película.

Ella lo había esperado todo el día a él. Lo tuvo entre sus brazos, sus rodillas, con una voz suave. Fue el primer beso que duró el resto de la noche. No se hablaban, se aproximaban. Al llegar la aurora, se entregaron. Ella tenía una increíble expresión de júbilo, de curiosidad. Él se levantó encantado, las películas ya no existían.

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