Cuándo fue la última vez que respondimos un "todo bien" ante un "cómo estás"?
Esquivamos esa pregunta común pero letal si se responde sinceramente, es un arma de doble filo, puede decirse que no se contesta por no tener la suficiente confianza, pero admitamos que el "todo bien" ha pasado hacia familiares y amigos. Incluso el "cómo estás?" se está perdiendo ante el "todo bien?", afirmamos mediante la pregunta sin conocer su respuesta. Nos resguardamos pensando que ya va pasar, que no importa lo que nos pasa, nos ponemos una máscara, disimulamos la felicidad en cada salida y cena que todo va estar bien. Y vos? Cuándo vas a dejar de ser una causa de sonrisa y te van hacer reír? Tratar de quedar bien pero amargarnos por dentro.
Se habla mucho pero se escucha poco o no hay un consejo, no hay un abrazo si quiera, "porque lo que le pasa a x es mucho peor, lo mío es una pequeñez". Vos sos igual de importante que x y merecés que te escuchen. Las redes sociales conspiran con eso, incluso yo ahora escribiendo desde acá. La gente publica su vida, se ve su vida, like que viene, like que va pero nadie llama a la puerta, es una apariencia. El arte de la conversación, ese hermoso ida y vuelta se ha perdido entre emoticones, un emoticón refleja lo que sentimos? Tan básicos somos?
Escribí, pinta, una fotografía, cantalo, bailalo, componelo, expresá tu alegría, tu dolor, tu experiencia que alguien lo va recibir y te lo va agradecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario